El Sticky Toffee Pudding
Comida y bebidas irlandesas

El Sticky Toffee Pudding

Pasteles irlandeses
Du Sticky Tofee Pudding - chotda - cc

¡Los golosos no podrán resistirse! El sticky toffee pudding es un pastel irlandés hecho con dátiles y caramelo fundido. Un manjar fácil de encontrar o preparar en casa, que seguro te volverá adicto rápidamente.

Probar el Sticky Toffee Pudding

Un pudding suave y muy dulce

Hay que decirlo claro: el Sticky Toffee Pudding no es para quienes cuidan la línea. Entre los dátiles y el caramelo, este pudding es una auténtica tentación. Los irlandeses lo disfrutan como postre o merienda, acompañado de un helado de vainilla para aportar un toque fresco.

Se encuentra en la mayoría de los restaurantes locales que ofrecen cocina irlandesa, y también en algunas pastelerías.

En cuanto al sabor, los dátiles combinan a la perfección con el caramelo. La textura es suave y fundente, aunque un poco pegajosa para los dientes.

Receta: El Sticky Toffee Pudding

Ingredientes

  • Para 4 personas
  • Para el Pudding:
    • 225 g de harina
    • 100 g de dátiles frescos picados
    • 250 ml de agua hirviendo
    • 60 g de mantequilla
    • 170 g de azúcar moreno
    • 1 cucharadita de levadura química
    • 1 cucharadita de bicarbonato de sodio
    • 1 cucharadita de extracto de vainilla
    • 1 huevo
  • Para la salsa
    • 65 ml de nata fresca entera
    • 15 g de mantequilla
    • 60 g de azúcar moreno

Preparación

  • Escalda los dátiles durante 30 minutos y luego tritúralos con un poco del agua.
  • Añade la vainilla y el bicarbonato de sodio. Tritura de nuevo.
  • En un bol, mezcla la mantequilla con el azúcar. Añade el huevo batido, la harina y la mezcla de dátiles triturados.
  • Deberías obtener una masa homogénea, ligeramente grumosa.
  • Coloca la mezcla en un molde para pudding, cúbrelo y cocina al vapor durante 1h30 (puedes colocar un bol con agua en el horno para generar vapor).
  • Mientras tanto, prepara la salsa calentando en una cacerola la nata, la mantequilla y el azúcar. Cocina a fuego lento removiendo regularmente hasta obtener un caramelo espeso y almibarado.
  • Sírvelo tibio, bañado con la salsa de caramelo.
  • ¡Buen provecho!