Más vale advertírselo de inmediato: Irlanda no es un destino donde podrá tumbarse a tomar el sol bajo un calor abrasador. El tiempo en Irlanda es bastante caprichoso según la época de su estancia. Su clima oceánico y templado la convierte ante todo en un país de clima húmedo, a menudo lluvioso y cambiante. Desde una ligera llovizna insignificante hasta una fuerte lluvia, el clima irlandés es un auténtico muestrario de fenómenos climáticos. También podrá admirar agradables momentos de sol, fabulosos arcoíris (muy frecuentes en Irlanda), espesas nieblas, así como fabulosos chaparrones que empapan profundamente la tierra irlandesa. ¡No olvide su paraguas: lo necesitará enseguida!
Las cuatro estaciones en un solo día
Un clima lluvioso y cambiante

El castillo de Classiebawn - © Bruno Biancardi
Un proverbio irlandés afirma que se pueden tener las 4 estaciones del año en un solo día en Irlanda.
Por tanto, no se deje engañar al salir una buena mañana sin lo imprescindible: ¡un sol matutino puede anunciar perfectamente una tarde lluviosa! (Un paraguas o un buen cortavientos le evitarán sorpresas desagradables).
No se deje llevar por las apariencias: aunque Irlanda es un país húmedo y lluvioso, disfruta de temperaturas más bien suaves. Aunque está lejos de los grandes calores estivales, las temperaturas se sitúan en una horquilla de entre 0 °C y 25 °C como máximo, tanto en invierno como en verano. ¡Y conviene saber que 25 °C en Irlanda a veces pueden parecer mucho más cálidos que en otros lugares en términos de sensación térmica!
Por ello, si viaja a Irlanda, no dude en llevar una maleta completa, con ropa de abrigo y prendas más ligeras. En Irlanda se aplica la «técnica de la cebolla», que consiste en quitarse capas de ropa cuando es necesario. De hecho, ¡es más fácil descubrirse que abrigarse cuando no se dispone de ropa!
Además, apenas se observarán diferencias de temperatura según la zona geográfica en la que se encuentre: Irlanda posee un clima bastante uniforme.
Cabe señalar que nieva cada vez con más regularidad en invierno en la isla. La mayoría de las zonas se ven afectadas: tanto las ciudades como el campo. Incluso puede ocurrir que algunas carreteras apartadas queden cortadas por falta de infraestructuras para garantizar su limpieza de nieve.
Conocer el clima irlandés… y evitar sus trampas
1. Consulte regularmente Met Éireann, el servicio meteorológico local

Un día de lluvia en Irlanda - Lucy Fisher - cc
Es cierto que no siempre es fácil orientarse en materia de clima cambiante. Pero el especialista meteorológico irlandés, conocido como «Met Éireann», es bastante fiable.
Así, puede predecirle hora a hora cómo evolucionará el tiempo, según una zona geográfica concreta.
Para seguir sus previsiones, le aconsejamos descargar su aplicación para smartphone. Disponible en Android y en la Apple Store, esta aplicación llamada «Met Éireann» le permitirá consultar su base de datos diaria según el lugar donde se encuentre. Su sitio web también es una buena alternativa para consultar su información.
Por supuesto, también existen otros servicios meteorológicos. Depende de usted elegir el que le convenga y asegurarse de su índice de fiabilidad. El uso de un servicio de este tipo le permitirá organizar su programa del día sin preocupaciones (museo con mal tiempo y exploración al aire libre con buen tiempo).
2. ¡Salga bien abrigado y aplique la técnica de la cebolla!

Torc Mountain - © gabriel12
En Irlanda, es mejor abrigarse bien y quitarse capas de ropa si el clima lo permite. ¡Es lo que se llama la «técnica de la cebolla»! Por ello, le aconsejamos llevar consigo lo necesario para soportar el frío y la lluvia: jersey, cortavientos, capucha…
Nada le impide después quitarse todo ello capa a capa para disfrutar, si se da el caso, de un bonito rayo de sol. (¡Porque cuidado, el sol puede pegar fuerte en Irlanda!).
Cabe señalar que en verano el clima suele ser más estable: los irlandeses incluso experimentan olas de calor bastante sofocantes. Por ello, meta en su maleta ropa adaptada a todas las estaciones: ¡así evitará quedarse bloqueado con prendas inadecuadas una vez allí!
3. Evite las zonas de riesgo con mal tiempo

Los acantilados de Moher en plena tormenta
El cambio climático no deja de afectar a Irlanda. Por eso la verde Erin sufre regularmente impresionantes tormentas. Cuando los vientos son violentos y las precipitaciones abundantes, algunas zonas del litoral irlandés resultan especialmente peligrosas.
Existen riesgos de «oleajes de sumersión», en los que el océano puede invadir literalmente la costa irlandesa, especialmente cerca de los puertos y las playas locales.
Por ello, por su seguridad, le aconsejamos frecuentar el litoral solo con tiempo normal (las tormentas no tienen lugar cada semana en Irlanda, así que debería estar tranquilo si elige bien su época).
Se lo concedemos: el espectáculo del océano embravecido es magnífico, pero puede presentar un peligro real para todos. Por tanto, es mejor evitarlo.