El soda farl es un panecillo irlandés hecho con bicarbonato de sodio, suero de leche (buttermilk) y harina. Amasado a mano, el Soda Farl es muy apreciado por los irlandeses, quienes lo consumen tanto en el desayuno como en las comidas o la merienda… Se valora por su miga tierna y ligera, su sabor suave y su extrema facilidad de preparación.
Presentación del soda farl
Un pan artesanal 100% irlandés
El Soda Farl (también llamado Soda Bread) debe su nombre al bicarbonato de sodio, un ingrediente esencial en la elaboración de este pan que permite que la masa leve (similar a la levadura). Generalmente, el Soda Farl se consume solo o con mantequilla fresca y mermelada. Pero también se puede combinar con otros ingredientes como pasas, nueces o huevos…
Elemento fundamental en la alimentación irlandesa, el Soda Bread no ha perdido popularidad desde su creación en 1840 (fecha en que se introdujo el bicarbonato de sodio en Irlanda). Muchas familias irlandesas aún lo disfrutan, apreciando su miga suave y densa y su sabor inconfundible… Hay que decir que el Soda Bread es uno de los panes más fáciles de preparar: requiere poco tiempo y no es necesario ser un experto panadero para lograrlo.
Receta: El soda farl
Ingredientes
- Cantidad de panes: 5
- Tiempo de preparación: 10 min
- Tiempo de cocción: 45/50 min
- 600 g de harina blanca o de trigo sarraceno (evita especialmente las harinas para pan)
- 480 ml de suero de leche (o leche normal)
- 2 cucharaditas de bicarbonato
- 1 1/2 cucharadita de sal
- 2 cucharadas de jugo de limón
- Opcional: 100 g de pasas
Preparación
- Vierte la harina, la sal y el bicarbonato de sodio en un bol y mezcla.
- Añade el suero de leche o, en su defecto, la leche y el limón. También puedes añadir opcionalmente las pasas.
- Amasa la mezcla durante 2 a 3 minutos como máximo hasta obtener una masa homogénea.
- Pasa la masa a una superficie enharinada y forma una o varias bolas al gusto que luego aplanarás.
- Corta en triángulos (Farl) y haz una cruz en la parte superior de cada triángulo con la punta de un cuchillo: esto permitirá que la masa leve durante la cocción. (Según creencias irlandesas, esta cruz también servía para alejar el mal)
- Solo queda cocinarlos a fuego muy bajo en una sartén ligeramente enharinada y aceitada.
- Si prefieres hornearlo, puedes meterlo al horno durante unos 45/50 minutos a 180 °C. Para comprobar que está bien cocido, inserta un cuchillo: si queda masa blanda en la hoja, el pan aún no está listo.
- Una vez cocido, deja enfriar el pan unos minutos y disfrútalo tibio, acompañado de una buena taza de té irlandés y un poco de mermelada. ¡Te conquistarás y te volverás adicto a este pequeño pan que tiene todo de grande!