Dos orcas legendarias avistadas en la bahía de Donegal
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Dos orcas legendarias avistadas en la bahía de Donegal

por Gwen LE COINTRE
Un orque - © Stanislav

Un espectáculo excepcional que sorprendió a muchos irlandeses

John Coe y Aquarius, dos de las orcas más famosas del Atlántico nororiental, han sido fotografiados en la bahía de Donegal. El avistamiento, confirmado el 27 de julio de 2026, es aún más valioso porque estos dos viejos machos serían los últimos representantes avistados de la West Coast Community, una población única que frecuenta las costas irlandesas y escocesas.

Dos enormes aletas dorsales que emergen en las aguas de la Wild Atlantic Way: la escena apenas duró un instante, pero bastó para entusiasmar a los especialistas en mamíferos marinos. Las fotografías tomadas en la bahía de Donegal permitieron identificar a John Coe y Aquarius, dos orcas cuyo rastro se sigue desde hace varias décadas en torno a Irlanda y el oeste de Escocia.

ORCA Ireland difundió el avistamiento después de analizar las imágenes. Para los científicos y los observadores, cada aparición de la pareja aporta nuevos datos sobre sus desplazamientos y recuerda la fragilidad de esta población, que se encuentra al borde de la extinción.

John Coe y Aquarius regresan a la bahía de Donegal

Un avistamiento confirmado gracias a las fotografías

Las dos orcas fueron avistadas el 27 de julio de 2026 en la bahía de Donegal. Las fotografías tomadas durante su paso permitieron confirmar su identidad gracias a la forma de sus aletas dorsales y a las marcas presentes en sus cuerpos.

John Coe es el más fácil de reconocer. Catalogado con el código W01, tiene una profunda muesca en la base de la aleta dorsal, además de una marca visible en la aleta caudal. Fue avistado por primera vez en 1980, cuando ya era adulto. Se desconoce su edad exacta, pero los especialistas estiman que actualmente podría tener entre 50 y 60 años, o incluso más.

Aquarius, identificado con el código W08, fue incorporado al catálogo científico en 2004. Sus rasgos distintivos son más discretos, especialmente unas pequeñas muescas en el borde de la aleta dorsal. Se le avista con regularidad junto a John Coe.

Los últimos supervivientes de una población excepcional

Una comunidad de orcas vinculada a las costas irlandesas y escocesas

John Coe y Aquarius pertenecen a la West Coast Community, una pequeña población de orcas observada exclusivamente en aguas británicas e irlandesas. Sus miembros se distinguen, entre otros rasgos, por su gran tamaño y por la forma inclinada de la mancha blanca situada detrás del ojo.

Cuando el Hebridean Whale and Dolphin Trust comenzó a seguir a esta comunidad en la década de 1990, había unos diez individuos registrados. Desde 2016, solo John Coe y Aquarius han sido avistados con regularidad. Por ello, los investigadores creen que podrían ser los dos últimos representantes vivos de este grupo.

No se ha documentado ninguna nueva cría desde el inicio del seguimiento científico. Dado que los dos últimos individuos observados son machos de edad avanzada, esta población particular debería desaparecer con ellos.

Una historia marcada por la contaminación marina

Una hembra presentaba niveles extremos de PCB

El declive de la West Coast Community está estrechamente relacionado con la contaminación del medio marino. En 2016, Lulu, una de las hembras del grupo, fue encontrada muerta después de enredarse y acabar varada en la isla de Tiree, en las Hébridas.

El análisis de sus tejidos reveló una concentración de PCB aproximadamente cien veces superior al umbral de toxicidad admitido para los mamíferos marinos. Estos contaminantes industriales persistentes pueden afectar al sistema inmunitario y a la reproducción de los cetáceos.

Aunque Lulu había alcanzado la madurez sexual, el examen de su cuerpo mostró que nunca había estado gestante. Este hallazgo, unido a la ausencia de nacimientos observados en el grupo, reforzó la hipótesis de que la población ya no podía renovarse.

La aparición de John Coe y Aquarius en Donegal transmite, por tanto, un doble mensaje. Es testimonio de la extraordinaria capacidad de desplazamiento de estos animales, pero también recuerda las consecuencias duraderas de unos contaminantes prohibidos desde hace varias décadas.

¿Por qué atrae la bahía de Donegal a las orcas?

Un espacio importante para la biodiversidad marina irlandesa

Los dos machos recorren un territorio especialmente extenso, que va desde las Hébridas hasta las costas occidentales de Irlanda. Ya han sido avistados en el mar de Irlanda, cerca de Rathlin Island, en las bahías de Dingle y Donegal, así como a lo largo de distintos tramos del litoral escocés.

Por tanto, su presencia en Donegal no es del todo excepcional, pero cada avistamiento sigue siendo extremadamente raro. Las orcas pueden recorrer varios cientos de kilómetros en poco tiempo y desaparecer durante largos periodos.

Los científicos aún tratan de comprender con precisión sus rutas, sus periodos de separación y la manera en que ambos individuos terminan reencontrándose. Por ello, los avisos realizados por los habitantes, los pescadores y los profesionales del mar desempeñan un papel importante en su seguimiento.

La bahía de Donegal también constituye un entorno especialmente rico. Delfines, rorcuales aliblancos, yubartas y tiburones peregrinos pueden observarse en distintas épocas del año a lo largo de esta parte de la Wild Atlantic Way.

¿Se pueden observar orcas en Irlanda?

Un encuentro posible, pero extremadamente impredecible

Los avistamientos de orcas siguen siendo muy raros en aguas irlandesas. Incluso los especialistas que pasan regularmente tiempo en el mar pueden esperar varios años antes de ver alguna. Por tanto, la reciente presencia de John Coe y Aquarius no garantiza en absoluto que permanezcan en la bahía de Donegal.

Tampoco se recomienda intentar acercarse a ellas o perseguirlas en barco. Todo encuentro debe producirse a distancia, dejando que los animales sigan libremente su trayectoria. Posteriormente, las fotografías tomadas sin alterar su comportamiento pueden enviarse a organismos especializados, especialmente al Irish Whale and Dolphin Group o a ORCA Ireland.

La forma de la aleta dorsal, las muescas, las cicatrices y las manchas situadas detrás de los ojos permiten a los investigadores identificar a los individuos. Así, una simple fotografía correctamente fechada y geolocalizada puede completar varias décadas de seguimiento científico.

Una aparición tan fascinante como frágil

Las dos orcas son ahora portadoras de la memoria de su grupo

John Coe y Aquarius no son orcas que residan únicamente en Irlanda. Pertenecen a un extenso territorio marino que conecta las costas irlandesas con las Hébridas y el oeste de Gran Bretaña. Su regreso a la bahía de Donegal ilustra la continuidad ecológica de este espacio atlántico.

Estos dos viejos machos se han convertido también en símbolos de una población que desaparece ante los ojos de los científicos. Cada vez que aparecen, llevan consigo la memoria de un grupo que en otro tiempo estaba compuesto por varios machos, hembras y crías.

En las aguas salvajes de Donegal, su silueta ofrece una imagen sobrecogedora. Pero detrás del asombro se vislumbra una realidad más grave: cuando John Coe y Aquarius desaparezcan, toda una comunidad de orcas propia de las aguas irlandesas y británicas podría extinguirse con ellos.