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Después de siglos de lucha por emanciparse del dominio británico, los irlandeses decidieron actuar por vía diplomática, lanzando ya en 1870 el proyecto del «Home Rule». Este proyecto consistía en otorgar a Irlanda una autonomía interna, hasta entonces nunca alcanzada, que le permitiera gestionar su administración y los distintos organismos estatales, a pesar de la tutela de Gran Bretaña.

Charles Stewart Parnell - Dominio público
Todo comienza en 1870: cuando Isaac Butt, un político irlandés firmemente comprometido con la cuestión de la independencia irlandesa, creó la «Home Government Association» para continuar la lucha como ferviente defensor de la emancipación irlandesa. La Home Government Association tenía como objetivo avanzar en los trámites para lograr la autonomía de Irlanda y negociar de la mejor manera posible las distintas modalidades de esta autonomía con Londres. El primer objetivo de Butt era, de hecho, instituir la creación de un Parlamento en Dublín que actuara en estrecha colaboración con los británicos.
Desde 1873, la «Home Government Association» cambió su nombre a «Home Rule League», y la organización recibió un impulso considerable en 1875, cuando Charles Stewart Parnell, un diputado en la Cámara de los Comunes, decidió tomar el proyecto con determinación y convertirlo en su prioridad. Para sorpresa general, el gobierno británico no pareció oponerse al proyecto, lo que permitió avanzar en el proceso.
Así, el 8 de abril de 1886 se presentó un primer borrador del texto (el «Home Rule Bill») en la Cámara de los Comunes. Sin embargo, este primer intento fue mal recibido y rechazado en primera instancia.
El primer ministro liberal, William Ewart Gladstone, insistió y decidió volver a presentar el texto el 13 de febrero de 1893. Aunque fue aprobado por la Cámara de los Comunes, la propuesta sufrió un nuevo fracaso en la Cámara de los Lores, lo que provocó la dimisión de Gladstone, desanimado por tantos procedimientos fallidos.
Mucho más tarde, en 1912, un nuevo primer ministro liberal llamado Herbert Asquith decidió retomar el texto. Al igual que en el intento anterior, fue aprobado por la Cámara de los Comunes pero rechazado por la Cámara de los Lores. Sin embargo, la suerte cambió gracias al Parliament Act de 1911, que establecía que el derecho de veto de la Cámara de los Lores solo podía extenderse por un máximo de 2 años, lo que implicó la aprobación definitiva del Home Rule Bill.
Esta votación generó importantes tensiones en la isla. Los opositores al texto provenientes de Ulster protestaron creando la «Ulster Volunteer Force», una milicia de 200,000 hombres, mientras que los pro-independencia respondieron fundando los Irish Volunteers. Ante el conflicto, el rey Jorge V decidió posponer la aplicación del texto hasta el final de la Primera Guerra Mundial. Pero las tensiones continuaron, y los Irish Volunteers, junto con otras entidades, organizaron una revuelta conocida como la Pascua Sangrienta de 1916. A partir de entonces, el Home Rule ya no parecía capaz de resolver el problema de la autonomía irlandesa. El texto fue abandonado, dando paso a una nueva lucha y a la guerra civil…