Crímenes de la guerra civil en Irlanda del Norte: el Reino Unido pone fin a las investigaciones
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Crímenes de la guerra civil en Irlanda del Norte: el Reino Unido pone fin a las investigaciones

por Gwen LE COINTRE
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Con esta decisión, el Reino Unido espera iniciar una "reconciliación". Una medida que provoca un clamor entre las familias de las víctimas, que la ven como una negación de justicia y un verdadero agravio.

Es una decisión que genera polémica. Este martes 12 de septiembre, la Asamblea Legislativa del Reino Unido aprobó una ley que pone fin a las acciones legales relacionadas con la violencia que marcó Irlanda del Norte durante casi 30 años. Una forma de cerrar un expediente especialmente delicado para el Reino Unido.

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Un sentimiento de injusticia para las víctimas

Se trata de un asunto muy sensible que acaba de cerrar el Reino Unido. Desde hace varios años, el país debía investigar uno de los períodos más oscuros de la historia norirlandesa, conocido como los Troubles, que tuvo lugar entre 1969 y 1998.

En esa época, Irlanda del Norte era una provincia desgarrada por tensiones comunitarias. Enfrentaba a los lealistas, mayoritariamente protestantes, contra los republicanos, principalmente católicos. Un conflicto que rápidamente se agravó: atentados, tiroteos, errores policiales… La violencia estaba en todas partes, cubriendo las ciudades con alambres de púas y presencia militar.

Este período causó la muerte de más de 3.500 personas.

Según cifras oficiales del Reino Unido, alrededor de 1.200 de estos fallecimientos aún están bajo investigación.

Pero con esta nueva ley, Londres espera cerrar el caso de muchos de estos hechos sin resolver.

Introducido en mayo de 2022 por el partido conservador en el poder, el texto legislativo prevé poner fin a los procesos judiciales en curso contra militares británicos y grupos paramilitares dispuestos a colaborar con el gobierno.

A pesar de las duras críticas, la Cámara de los Lores, compuesta por miembros no electos, votó a favor del proyecto. El rey Carlos III debería ahora proceder a su promulgación, un paso considerado formal.

No obstante, la medida ha sido fuertemente criticada por las familias de las víctimas, la clase política en Irlanda del Norte y el gobierno de la República de Irlanda, que ya estudia la posibilidad de impugnar la ley ante los tribunales. Para las familias que perdieron seres queridos, esto representa una negación de justicia, un rechazo del Reino Unido a admitir lo que realmente ocurrió en esa época.

El Consejo de Europa también expresó «su profunda preocupación» por la incapacidad del Reino Unido para encontrar un consenso sobre esta cuestión controvertida.

Este martes, la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos manifestó sus «lamentaciones» en la red X, ex-Twitter, afirmando que esta ley viola las obligaciones internacionales del Reino Unido en materia de derechos humanos.

Hacemos un llamado a reevaluar esta ley poniendo los derechos de las víctimas en el centro de las discusiones sobre el legado del conflicto, añadió el organismo.

En cambio, numerosos grupos de veteranos británicos aplaudieron la decisión, explicando lo angustiosas que podían ser estas investigaciones para ellos, muchos años después de los hechos.