La Abadía de Kells es un monasterio irlandés hoy en ruinas, conocido por haber sido uno de los lugares donde se creó el famoso Libro de Kells, un manuscrito considerado una verdadera obra maestra en caligrafía e iluminaciones… ¡La visita a la abadía sigue siendo posible y realmente merece la pena!
La Abadía de Kells fue fundada en el año 554 por San Columba, un evangelista irlandés que más tarde se convertiría en uno de los santos patronos de Irlanda. No fue hasta el siglo IX cuando el edificio fue destruido y reconstruido por monjes de Columbano que huían de Iona, una pequeña isla de Escocia entonces azotada por saqueos vikingos. Allí se trasladó la tumba de San Columba (quien previamente había sido enterrado en Iona), así como el Libro de Kells, que según los historiadores, habría comenzado en Iona para ser terminado en la Abadía de Kells.
El siglo X fue un periodo difícil para la abadía: sufrió numerosos ataques y saqueos vikingos, pero logró conservar el Libro de Kells. Sin embargo, este fue robado en el año 1006 y devuelto dos meses después; aparentemente solo se habían arrancado las cubiertas.
El libro permaneció en la abadía hasta finales de la Edad Media, hasta el siglo XII, cuando el monasterio fue disuelto y la abadía se transformó en iglesia parroquial. El Libro de Kells permaneció en el edificio hasta 1650, cuando Cromwell se apoderó del libro y lo trasladó a Dublín, para depositarlo en el Trinity College, donde aún se exhibe hoy en día.
La abadía, por su parte, no resistió el paso del tiempo ni los avatares de la historia: hoy es un sitio en ruinas, muy apreciado por los amantes de la historia…

El Libro de Kells - Gerhard Huber - cc
Hay que decirlo claro: hoy apenas queda nada de la abadía de Kells. Solo algunos muros y restos permanecen, y a veces es difícil identificar la antigua configuración del lugar.
Sin embargo, la ubicación del sitio es bastante agradable para un paseo: situado en una pequeña colina, permite disfrutar del paisaje circundante de Meath, mientras te sumerges en ruinas cargadas de historia… Las ovejas pastan aquí y allá alrededor de las antiguas construcciones, lo que le da un encanto único e inimitable al lugar.
¿Te apetece alargar la visita sin tener que recorrer tantos kilómetros? Aquí tienes algunos alojamientos bien situados para pasar la noche cerca de los lugares que no te puedes perder.
La información esencial para preparar tu visita con los puntos de referencia, los accesos y las opciones de reserva adecuados.
prendre la N52 ou la N3, Condado de Meath
53.727265, -6.879995
45 minutos
entrada libre