Nada es oficial aún, pero el NPHET (equipo nacional de emergencia de salud pública) estima que el confinamiento actualmente vigente en Irlanda podría extenderse hasta mayo próximo… a menos que las cifras de contagio disminuyan considerablemente antes. La doctora Mary Favier, representante del consejo irlandés de médicos generales, declaró que el país «no está haciendo lo suficiente y que todavía hay demasiado movimiento.» Una situación considerada inaceptable, mientras Irlanda registra la tasa de contagio más alta de Europa y del mundo.
El gobierno señala la relajación de ciertos sectores de la población
El NPHET contempla un confinamiento total de 4 meses si continúan los excesos
Era una buena historia… que ahora se convierte en pesadilla. Mientras Irlanda destacaba como un buen alumno en la gestión de la crisis del Covid-19, ahora es el país con la peor tasa de contagio del mundo. Una situación que se desarrolló de forma silenciosa durante las fiestas de Navidad y Año Nuevo. En menos de 15 días, pasó de ser un ejemplo a un caso preocupante. Y la situación es ahora compleja.
Según la doctora Favier, las carreteras irlandesas registran hoy un tráfico mayor que el de marzo de 2020. Muchos irlandeses habrían abandonado el teletrabajo. La vida sigue siendo muy activa, a pesar de que el gobierno ha pedido claramente reducir la movilidad, quedarse en casa lo máximo posible, evitar desplazamientos no esenciales y mantener a los niños en casa.
Para los científicos del gobierno irlandés, una cosa está clara: esta tercera ola podría ser la más larga y difícil de frenar. Y será imposible superarla sin la plena colaboración de los irlandeses.
El mensaje es claro: se llama a la responsabilidad de la población… de lo contrario, el confinamiento podría durar hasta 4 meses, una situación impensable para la gente.
Mientras tanto, los hospitales están bajo presión y gestionan lo mejor posible la crisis y el calendario de vacunación. Se prevé que la gran mayoría de los irlandeses estén vacunados en nueve meses. Un programa que permitiría alcanzar la inmunidad colectiva nacional… y así volver a vivir como antes.
En cualquier caso, los científicos confían en una mejora de la situación para finales de la primavera de 2021. Un alivio que podría permitir volver a viajar dentro del país… siempre que se cuente con un pasaporte de vacunación (nada oficial aún, pero los estados europeos parecen dirigirse hacia este sistema). ¡Crucemos los dedos!