Enero se presenta como un mes muy complicado para Irlanda. Hasta ahora, el país se enorgullecía de controlar bien la epidemia de coronavirus, pero los números se han disparado, con más de 45,000 nuevos casos de Covid-19 registrados la semana pasada. Una situación preocupante que coloca a Irlanda como el país con la peor tasa de contagio en Europa.
La tasa de contagio se dispara en Irlanda
Los hospitales enfrentan una presión sin precedentes
Según los datos publicados por la Universidad John Hopkins y el portal Our World in Data de la Universidad de Oxford, el virus se propaga más rápido en Irlanda que en cualquier otro país europeo.
Los números hablan por sí solos: Irlanda registra un promedio de 1,267 casos por millón de habitantes (en 7 días). Una cifra récord que indica que la enfermedad avanza más rápido en Irlanda que en Estados Unidos (que tiene 734.9 casos por millón de habitantes).
Para referencia, la República Checa ocupa el segundo lugar con una tasa de infección de 1,164 casos por millón, mientras que el Reino Unido está en tercer lugar con 881.3.
Esta situación se explica en parte por las celebraciones de fin de año y el cansancio de los irlandeses, ya agotados tras varios meses de estrictas restricciones. Además, más de 54,000 personas volaron a Irlanda en Navidad, a pesar de las advertencias del gobierno que instaban a evitar desplazamientos.
Como consecuencia, el sistema sanitario irlandés y sus hospitales están bajo una presión enorme. En el terreno, las esperas para ser atendido se han vuelto interminables, y algunos utilizan ambulancias como puestos de triaje para los pacientes.
Ahora, el Ministerio de Salud de Irlanda ha llegado a un acuerdo con hospitales privados para que estos se encarguen de las urgencias no relacionadas con Covid-19.
Esto permite que los hospitales públicos se concentren principalmente en la epidemia y deleguen la atención de otros casos a los centros privados.
En cualquier caso, el gobierno apuesta todo a la vacunación y a un confinamiento estricto. Espera frenar la propagación del virus lo antes posible y volver a cifras más razonables en las próximas seis semanas.