Irlanda, muy ligada a su historia, celebra hoy el «National Famine Commemoration Day», una jornada homenaje dedicada al terrible episodio de la Gran Hambruna que diezmó cerca del 25% de la población en Irlanda. Esta celebración anual es la ocasión para que los irlandeses conmemoren uno de los eventos más trágicos de la historia de Irlanda… y se aseguren de que ningún detalle quede olvidado…
Un drama aún presente en la memoria
La Gran Hambruna: un episodio que marcó profundamente a todo un país, incluso hoy en día
Cada año, Irlanda dedica un día especial para recordar la Gran Hambruna irlandesa y reconocer sus dramáticas pérdidas humanas. Un día en el que las escuelas organizan un minuto de silencio, la televisión emite numerosos documentales históricos y en toda Irlanda se llevan a cabo diversas celebraciones en los monumentos dedicados a esta tragedia.
En esta jornada, toda Irlanda se esfuerza, en su deber de memoria, por no olvidar los hechos. Hechos que afectaron de lleno a sus propios antepasados, condenados al hambre, la muerte o el éxodo, tras la terrible epidemia de tizón tardío que arruinó todos los campos de patata del país entre 1845 y 1848.
Se estima que Irlanda registró entre 500,000 y 1 millón de muertes durante este período. Dos millones emigraron hacia Estados Unidos, Australia o Gran Bretaña…
Cifras aterradoras que marcaron para siempre el rostro de Irlanda.
En este día, Irlanda también mantiene una amargura aún viva frente a los hechos históricos. De hecho, el impacto de la Gran Hambruna irlandesa sobre la población de entonces podría haberse limitado si Inglaterra hubiera mostrado mayor preocupación por lo que ocurría en la Isla Esmeralda.
Recordemos que Irlanda estaba entonces bajo dominio inglés… Sin embargo, Londres utilizaba Irlanda como una verdadera «despensa», explotando los recursos de la Isla Esmeralda (carne, cultivos, lana, licores, etc.) para exportarlos directamente a Inglaterra…
Mientras los irlandeses carecían de sustento, los británicos continuaron explotando estos recursos sin redistribuirlos a la población irlandesa (los británicos organizaron comedores populares, pero sin comparación con su verdadera capacidad de asistencia hacia Irlanda).
Estos acontecimientos generan regularmente polémica y reavivan los fantasmas de un pasado aún muy presente.