Se han causado daños considerables en la Deerstone, una piedra de más de 1000 años. Considerada un elemento histórico invaluable, forma parte del extenso complejo monástico de Glendalough, en el condado de Wicklow, Irlanda, que se cree fue fundado en el siglo VI por San Kevin. Los daños parecen irreversibles y han provocado la apertura de una investigación policial.
Se observan marcas de fuego en la piedra
Individuos malintencionados habrían hecho un fuego deliberadamente sobre la Deerstone
Es un duro golpe para el condado de Wicklow. Uno de sus sitios turísticos más emblemáticos, Glendalough, ha sido víctima de un acto de vandalismo intencionado. La Deerstone, una piedra histórica del lugar, se habría agrietado tras la acción de personas no identificadas que encendieron un fuego sobre ella.
Según las autoridades, el fuego provocó cuatro grietas profundas. Un problema grave, ya que este invierno el agua que se infiltre podría literalmente partir la piedra en varias partes.
Imposible de restaurar, la piedra deberá permanecer tal cual, para gran pesar de los irlandeses, muy apegados a la Deerstone.
The much loved & fabled Deerstone near the monastic City of Glendalough was damaged by persons unknown. This bullaun stone has remained intact for centuries.
Report criminal damage to the Duty Ranger of the National Park on 087-9803899 or directly to the Gardai. pic.twitter.com/Af0Y4Skn1w
— Mountain to Glen The Podcast (@MountaintoGlen) August 8, 2023
Cabe destacar que esta piedra, además de tener más de 1000 años, posee una leyenda increíble. Según los irlandeses, todo comenzó en la época de la construcción del monasterio. Un hombre viudo, con su bebé en brazos, se acercó a San Kevin para pedirle trabajo y ayuda para alimentar a su hijo.
Compasivo, el santo rezó para que cada mañana una cierva dejara leche fresca en la hendidura de una piedra para alimentar al niño. El milagro ocurrió: el niño sobrevivió, para gran alegría de su padre.
Desde entonces, esta famosa piedra, con una hendidura, fue bautizada como «Deerstone», en referencia a la leyenda.
En cualquier caso, las autoridades irlandesas han abierto una investigación sobre los daños causados. La búsqueda de los responsables está en marcha, y científicos están trabajando para frenar la degradación de la piedra, que podría acelerarse con las heladas del próximo invierno.
También podrían implementarse campañas de concienciación para sensibilizar mejor a los visitantes sobre la fragilidad de Glendalough y sus piedras milenarias.