En Irlanda, los buenos platos se transmiten de generación en generación. La prueba está en la Irish Nettle Soup, una especie de sopa de ortigas tan deliciosa como reconfortante. Los irlandeses suelen consumirla durante el invierno y aprecian su sabor ligeramente herbal.
Por lo general, la sopa de ortigas irlandesa es un plato completo que satisface a los más hambrientos. Se trata de una sopa hecha con patatas, ortigas, puerros y cebollas. Todo se mezcla con crema líquida y un caldo de verduras: ¡una delicia!
Cabe destacar que muchos pubs irlandeses y restaurantes locales ofrecen esta especialidad en su carta. Este plato tiene la ventaja de ser muy económico y sabroso.