¿Conoce las ostras con Guinness? ¿No? ¿De verdad?
No ponga esa cara: aunque esta combinación de sabores pueda sorprender, es muy apreciada en toda Irlanda y celebrada por críticos gastronómicos de todo el mundo. ¡Y es que Irlanda ha encontrado la forma de reunir dos productos en los que destaca: la cerveza negra y la ostra irlandesa! El resultado es un plato tradicional tan sabroso como sorprendente… ¡y que bien podría convencerle!
Probar las ostras con Guinness
¡Lo mejor de los productos irlandeses!
¡Los platos más sencillos suelen ser los mejores! ¡Y el plato de ostras con Guinness es uno de ellos!
Más que una tradición en Irlanda, es ante todo un plato del que sus habitantes se sienten orgullosos. ¡Y es que es el resultado de la fusión de dos productos emblemáticos del país! Productos reconocidos por sus cualidades esenciales y por su autenticidad.
De hecho, para muchos, ¡las ostras y la Guinness saben a Irlanda! ¡Y los entendemos! Las ostras, al igual que la famosa stout, son fruto de varios siglos de saber hacer y tradición irlandesa. ¡Productos únicos y de carácter marcado que contribuyen a la identidad cultural y gastronómica del país!
Historia: un plato tradicional oficializado tardíamente
Como anécdota, conviene saber que las ostras con Guinness son un plato algo particular, muy arraigado en las costumbres, pero que solo se dio a conocer internacionalmente de forma tardía.
En la década de 1800, los irlandeses solían consumir ostras con regularidad en los pubs. Baratas y fáciles de encontrar en la costa irlandesa, las ostras formaban parte de la alimentación de los irlandeses de clase baja y media. Por ello, era habitual encontrarse con irlandeses en el pub, comiendo ostras con una pinta de stout en la mano…
Pero este plato no se dio a conocer oficialmente hasta 1837, cuando un notable británico lo probó. ¡Cuál no sería su sorpresa al comprobar lo deliciosa que era esta combinación!
Fue en ese preciso instante cuando nacieron las ostras con Guinness. Entonces empezaron a aparecer en la prensa local e internacional, despertando la curiosidad y el asombro de los gastrónomos.
Tras ocupar titulares de prensa, el plato ha conquistado desde entonces a los amantes de nuevas experiencias… ¡y se ha convertido por sí solo en emblema de los platos tradicionales irlandeses, junto al irish stew!
Hasta tal punto que se ha convertido en una auténtica especialidad que aún se sirve hoy en día, especialmente en el museo Guinness Storehouse. En su interior se encuentra el 1837 Bar & Brasserie, un restaurante perteneciente a la cervecería que sirve a diario bandejas de ostras con Guinness. ¡Una buena manera de mostrar a los visitantes las infinitas posibilidades de la cerveza irlandesa al incorporarla a siglos de tradición culinaria!
Sabores entre el amargor y la redondez yodada gracias a la Guinness Extra Stout

La Guinness Original Extra Stout - © monticellllo
Pero créanos: ¡esta combinación de sabores es tan sorprendente como deliciosa! Y es que las ostras con Guinness ofrecen una experiencia culinaria insólita, siempre al límite.
¡Pero están deliciosas!
En primer lugar, porque Irlanda cuenta con magníficos parques de cultivo dedicados a la ostricultura. Sus ostras suelen ser carnosas y sabrosas, ¡muy apreciadas por los gourmets! Y, además, porque la Guinness goza de un éxito y una reputación sin límites desde 1759.
Pero atención: hay un pequeño matiz. Este plato alcanza toda su dimensión siempre que las ostras se sirvan con una Guinness Extra Stout. Se trata de una cerveza producida por la célebre cervecería dublinesa desde 1821, elaborada con malta, lúpulo y cebada irlandeses de la mejor calidad.
De sabor vivo y marcado, se diferencia de la Guinness Draught, suave y cremosa, y de la Foreign Extra Stout, más intensa, aunque conserva los sabores característicos de la Guinness.
¡Y eso es lo que la convierte en la compañera ideal de las ostras! La espuma rica y cremosa de la cerveza, junto con su sabor vivo, complementa el carácter salobre de las ostras y realza sus sabores más complejos.
¿Dónde probar las ostras con Guinness?
Para probar estas pequeñas maravillas yodadas, le aconsejamos elegir las mejores ostras de Irlanda (¡las de Galway o Waterford están entre las más reputadas!). Ábralas en la media hora previa a la degustación y sabórelas con una pinta bien fría de Guinness recién tirada en el pub (evite las latas y las botellas: se pierde intensidad de sabor).
Calcule entre 15 y 18 € por persona para este tipo de plato en un restaurante o Irish Pub, o en el restaurante «1837» del Guinness Storehouse. Allí podrá apreciar el inimitable saber hacer de la cervecería nacional y su capacidad para incorporar su cerveza a platos típicos de la cocina tradicional irlandesa.
Otras buenas opciones son, por supuesto, los restaurantes de marisco situados en los puertos o establecimientos que ofrecen cocina tradicional local. No lo dude, es una apuesta segura: sus productos son frescos, llegados ese mismo día. ¡Podrá ir con los ojos cerrados y descubrir un sabor típicamente irlandés!
Una cosa es segura: ¡va a disfrutar de lo lindo!


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