Las fish cakes son una de las especialidades irlandesas más apreciadas. Se trata de una especie de buñuelos hechos a base de pescado, cebolla y pequeñas verduras. Delicados y sabrosos, ¡se pueden comparar con una especie de acras!
Las fish cakes son un plato irlandés absolutamente delicioso y lleno de posibilidades.
Tradicionalmente, estas fish cakes son albóndigas de pescado fresco y cebolla, rebozadas en una masa para buñuelos y fritas en sartén. Tienes una gran variedad para elegir: merluza, eglefino, bacalao, lubina, bacalao blanco… Las opciones son infinitas y los irlandeses son bastante creativos para adaptar la receta con todos los pescados del país.
La mayoría de los pubs y restaurantes irlandeses que ofrecen cocina local incluyen fish cakes a precios muy accesibles, generalmente por menos de 7 € como entrante.
En general, las fish cakes irlandesas se suelen acompañar con una salsa agridulce y ligeramente picante llamada «sweet chili». Pero también puedes disfrutar tu plato con un chorrito de limón o una salsa tártara.
Esta comida es ideal para comer rápido o como entrante para el aperitivo.