Si eres un aficionado a las bandejas de mariscos o al tradicional fish and chips irlandés, sin duda te encantará la cesta de mariscos. Esta especialidad, bastante común en Irlanda, te permite saborear un plato de mariscos, generalmente compuesto por pescado, gambas, calamares, ostras o vieiras… ¡todo frito! El conjunto suele acompañarse de coleslaw y patatas fritas… para un toque aún más delicioso… Y la guinda del pastel: ¡es tan sabroso como económico!
Filetes de pescado frito, palitos de cangrejo empanados, tempura de gambas, pulpos salteados… No busques más: la cesta de mariscos es una especie de reinterpretación de la tradicional bandeja de mariscos, pero que ofrece pescados y crustáceos, ¡todo cocinado mediante fritura!
Cercano también al fish and chips, este plato, tremendamente adictivo, es delicioso y bastante calórico. Pero, sobre todo, ¡es un verdadero placer para el paladar!
Servido en numerosos restaurantes junto al mar, algunos pubs irlandeses también lo ofrecen en su carta a un precio bastante asequible que va de 10 a 20 € por persona.
Atención: el contenido del plato varía según el establecimiento y la pesca del día. Así, puedes encontrar una cesta de mariscos basada únicamente en gambas, vieiras o calamares. Algunos pueden reunir en una misma bandeja filetes de pescado, ostras calientes y crustáceos, pero generalmente es más raro… o está destinado a alimentar a un grupo entero de personas.
Generalmente se acompaña de salsas para mojar como salsa tártara, mayonesa o salsa cóctel… y también puede ir acompañado de patatas fritas o verduras crudas, como coleslaw o puré de guisantes partidos.
En cuanto a la bebida, no te ocultaremos que la cesta de mariscos es, por supuesto, un plato que marida muy bien con una buena pinta de stout… ¡Pero todo depende del gusto! (y siempre para consumir con moderación).
Por lo general, las porciones de una cesta de mariscos son generosas, incluso desproporcionadas. ¡Suficiente para saciarte el resto del día y deleitarte con lo mejor del mar!
Es el plato perfecto para el viajero aventurero que disfruta de las buenas cosas, sin gastar mucho y sin complicaciones. Una apuesta segura que encantará a los amantes de la comida rápida.