El Neolítico en Irlanda es un período decisivo: la población descubre la agricultura, la cerámica, erige tumbas megalíticas y utiliza herramientas de piedra cada vez más avanzadas. Estos avances les permiten un crecimiento demográfico explosivo, alcanzando entre 100,000 y 2,000 individuos… Aquí tienes un vistazo a estas transformaciones clave que poco a poco han dibujado la imagen de una Irlanda hoy cubierta de megalitos neolíticos…
La agricultura surge alrededor del 3500/3000 a.C. en Irlanda. De hecho, la revolución neolítica que representa la agricultura provocó un notable aumento de la población en el Medio Oriente, y este conocimiento se extendió poco a poco hacia Europa y también a Irlanda… El saber se transmite a un pequeño grupo de agricultores que llegaron a establecerse en Irlanda.
Los habitantes descubren entonces el arte de cultivar la tierra, así como la cría de ovejas, cabras y ganado bovino. Las tierras irlandesas, ahora fértiles, son trabajadas: se plantan cereales y se organizan verdaderos campos protegidos por muros de piedra seca…
Uno de los campos neolíticos más famosos es el descubierto en Céide Fields, en el condado de Mayo, bajo una gruesa capa de turba. Este es gigantesco y se organiza en una multitud de campos conectados entre sí y delimitados por muros de piedra… Allí se cultivó trigo y cebada entre el 3500 y 3000 a.C.
Más allá de la revolución agrícola, la población también descubre la cerámica. Esta aparece en la misma época que la agricultura y permite ya la fabricación de vajilla. Se han encontrado numerosos cuencos en Limerick y en Ulster…
El Neolítico es también un período marcado por la aparición repentina de monumentos megalíticos (del griego megas, grande, y lithos, piedra) erigidos para los difuntos en toda la isla (se han registrado más de 1,200 sitios). Esta proliferación es increíblemente densa, y sus vestigios aún son muy visibles en Irlanda hoy en día (de hecho, atraen a varios miles de turistas cada año).
Estos megalitos se dividen en 3 categorías distintas:
Estas 3 categorías de megalitos tienen en común ser, ante todo, lugares religiosos para la población de la época. Todos sirven como tumbas: se han encontrado restos humanos incinerados o no, así como ofrendas como cerámicas, puntas de flecha o hachas…