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El 6 de abril de 1997 se estrenó en las pantallas francesas la película «Michael Collins», un biopic que repasa las acciones políticas de Michael Collins, un hombre que moldeó el rostro de la Irlanda actual y que dedicó su vida a la lucha por la independencia irlandesa.
Abril de 1916: la insurrección de Pascua fracasa. Michael Collins, un nacionalista profundamente comprometido con la causa independentista, junto a Eamon De Valera y su mejor amigo, organiza una guerrilla violenta y sangrienta contra el imperialismo británico para lograr la liberación total de Irlanda.
Como estratega brillante, Michael Collins crea un verdadero ejército que promueve la lucha armada infiltrada, sembrando el terror entre los representantes del Imperio Británico. De asesinato en asesinato, el ejército de Collins genera cada vez más tensiones dentro del gobierno de Londres. Rápidamente, Michael Collins se convierte en un personaje incómodo, y el Imperio Británico decide entonces optar por la vía de la negociación…
Michael Collins firma entonces el Tratado que divide Irlanda, cediendo el Norte a los británicos y estableciendo el Sur como una República independiente y autónoma.
La película es biográfica y narra la historia de este activista por la independencia hasta la firma del Tratado que dividió Irlanda en dos, y concluye con la terrible emboscada que causó su muerte.
Neil Jordan presenta en su película el retrato de Michael Collins desde una visión algo novelada. Para hacer la película más accesible al público, utiliza como telón de fondo una historia romántica en la que el político se enamora, junto a su mejor amigo, de una joven irlandesa interpretada por Julia Roberts.
Este enfoque le permite dibujar un retrato humano y convertirlo en un símbolo, para que veamos en él la imagen de un irlandés común, comprometido en una lucha compleja que no controla por completo. Pero Michael Collins es ante todo un patriota y un hombre inteligente, cuya astucia le permite concebir una lucha clandestina eficaz y liderar una guerrilla en nombre de la liberación de Irlanda. Poco a poco se convierte en un ícono viviente, símbolo de coraje y dedicación.
Neil Jordan profundiza en el análisis mostrando que Michael Collins busca la paz a través de la guerrilla. Esta ambigüedad refleja la necesidad de llevar la acción a extremos violentos en lugar de medios diplomáticos (que solo llegarán después de la lucha, con la firma del tratado que exige la cesión del Norte).
La película «Michael Collins» muestra la ascensión del líder hasta la firma del tratado, las controversias que genera y el peligro que finalmente representa, hasta su prematura muerte causada por un atentado.
La película es recomendable por su elenco de prestigio (Liam Neeson, Julia Roberts, Aidan Quinn, Stephen Rea, Alan Rickman, Charles Dance, Ian Hart…) y aborda con precisión los diferentes aspectos de la guerra llevada a cabo por los nacionalistas irlandeses, con sus dudas y reflexiones. Sin embargo, Neil Jordan presenta a Michael Collins de forma a veces demasiado idealizada, con un toque muy hollywoodense. La película lo convierte en un héroe legendario, cuyas convicciones patrióticas ejemplares se glorifican en secuencias grandilocuentes que a veces resultan excesivas.
Además, la película se desvía en ocasiones con una historia sentimental algo ligera…