Es un terrible escándalo que aún hoy conmociona el orfanato católico de la ciudad de Tuam, en el condado de Galway. Investigaciones recientes (realizadas en 2016) habrían revelado la existencia de restos de 800 niños, enterrados bajo el edificio, que habrían fallecido a causa de maltratos y negligencias entre 1925 y 1961. Un hallazgo macabro que pone en aprietos a la Iglesia católica de Irlanda, ya afectada por numerosos escándalos en los últimos años.
Desde 1925 hasta 1961, varios miles de niños nacidos fuera del matrimonio o provenientes de la pobreza fueron internados sin juicio ni consentimiento sistemático de sus madres en el orfanato de Tuam.
Este orfanato, dirigido por monjas, era el lugar donde las madres daban a luz y luego se veían obligadas a abandonar a sus bebés, antes de partir, forzadas a trabajar en lavanderías para pagar las cuotas de sus «ilegítimos».
Una verdadera tragedia humana que durante mucho tiempo permaneció en silencio, donde miles de mujeres fueron reducidas a abandonar a sus hijos sin conocer el destino que les esperaba.
Una investigación reciente, realizada entre 2014 y 2016, ha sacado a la luz lo que ocurría tras las paredes de este orfanato. Excavaciones bajo el edificio revelaron una estructura subterránea que contenía innumerables restos óseos humanos. Los expertos estiman que se trata de los restos de más de 800 niños y bebés, todos fallecidos entre 1925 y 1961, a causa de negligencias y otros maltratos.
Se abrió entonces una comisión de investigación que conmocionó a toda Irlanda. Los «supervivientes» del orfanato comenzaron a hablar, relatando la violencia de las monjas, la suciedad reinante, los abusos físicos, la privación de alimentos y los castigos que sufrían durante su estancia. Muchos afirmaron haber visto desaparecer súbitamente a niños de su edad sin explicación alguna…
El primer ministro de entonces, Enda Kenny, declaró que «esta abominación» requería investigaciones más profundas.
Muchos irlandeses se levantaron contra la Iglesia católica de Irlanda y buscaron respuestas. Algunos iniciaron búsquedas sobre familiares desaparecidos que habían estado en el orfanato, otros exigieron reparaciones y disculpas…
Una situación sumamente tensa que ha dañado la posición y la imagen de la Iglesia católica en Irlanda, ya debilitada por los numerosos escándalos sufridos en los últimos años.