Ryanair está pasando por dificultades. Mientras varios países de Europa están en pleno reconfinamiento (Irlanda, Francia o Reino Unido), la aerolínea low-cost acaba de anunciar que no podrá reembolsar a los clientes que cancelaron su billete para el mes de noviembre. Esta decisión solo afecta a los vuelos que realmente se han realizado: los pasajeros que no abordaron el avión no podrán recibir reembolso. La única opción disponible para ellos es cambiar su vuelo por uno posterior, sin coste adicional.
Ryanair registra una caída del 80% en su clientela
La aerolínea low-cost prioriza el cambio de vuelos sin cargos en lugar de reembolsos
¿Quién podría haber previsto que el Covid-19 pondría en jaque a un gigante como Ryanair? A día de hoy, la compañía aérea irlandesa atraviesa una situación crítica. Las restricciones impuestas por los confinamientos nacionales y las políticas de cuarentena están debilitando considerablemente a la empresa, generando preocupación entre sus empleados y su CEO, Michael O’Leary.
Las cifras hablan por sí solas: 17,1 millones de personas han viajado en los últimos 6 meses a bordo de aviones Ryanair, frente a 85,7 millones el año pasado.
La aerolínea declaró pérdidas de 196,5 millones de euros en este periodo, comparado con un beneficio de 1.150 millones de euros el año anterior.
Una situación compleja que obliga a la empresa a tomar nuevas medidas. Así, Michael O’Leary declaró en el programa Today de la BBC:
Si un vuelo está en servicio, entonces no, no ofreceremos reembolso. Pero los clientes pueden beneficiarse de nuestra facilidad para cambiar vuelos y hemos eliminado las tasas por modificaciones. Así, si reservaron en noviembre, pueden cambiar su reserva y posponerla para diciembre o enero si es necesario. Pero no habrá reembolso para vuelos en servicio y en curso.
Esta decisión genera tanto descontento en algunos usuarios como aceptación en otros.
Para Ryanair, lo prioritario es detener la hemorragia lo antes posible: los más resistentes deben aguantar para asegurarse de poder retomar la actividad tan pronto como la situación sanitaria mejore.