Irlanda es el primer país de Europa que opta por un nuevo confinamiento ante la segunda ola de Covid-19. Esta medida entrará en vigor el miércoles a medianoche y se extenderá durante 6 semanas. Una nueva pausa económica que, según el primer ministro irlandés Micheal Martin, permitirá ganar la batalla contra el virus.
Irlanda vuelve al confinamiento frente a la segunda ola de coronavirus
El gobierno establece nuevas restricciones para contener mejor los contagios
Es un golpe duro para los irlandeses: el gobierno ha tomado la difícil decisión de regresar a un período de confinamiento.
«Pedimos a todos en el país que se queden en casa», declaró Micheal Martin.
Sin embargo, este confinamiento tendrá algunas excepciones. Entre ellas:
- solo las personas con empleos considerados esenciales podrán trabajar y desplazarse,
- solo los restaurantes que ofrezcan comida para llevar podrán permanecer abiertos,
- las escuelas y guarderías seguirán funcionando y podrán recibir a los niños, ya que el Primer Ministro se niega a privar a la juventud irlandesa del aprendizaje y la educación, incluso en tiempos de pandemia.
Los irlandeses confinados solo podrán salir de casa para comprar alimentos o por necesidades consideradas esenciales. Podrán hacer jogging u otro tipo de ejercicio dentro de un perímetro máximo de 5 kilómetros alrededor de su domicilio.
Se impondrán multas para sancionar incumplimientos y otras infracciones relacionadas con estas nuevas normas.
El primer ministro irlandés reconoció que estas restricciones son las más estrictas de Europa. Sin embargo, el gobierno justificó su acción:
«Hoy se necesitan acciones adicionales. Si unimos esfuerzos durante las próximas seis semanas, tendremos la oportunidad de celebrar la Navidad como se debe.»
Hasta la fecha, la pandemia de coronavirus ha causado al menos 1852 muertes en Irlanda. Sin embargo, dado que el número de contagios diarios está en aumento, Irlanda ha optado por el reconfinamiento para aliviar a su personal médico, ya bajo presión, y proteger lo mejor posible a la población. Seis semanas en casa, unidas en un esfuerzo colectivo: Irlanda apuesta por la prudencia de cara a la Navidad. Una decisión que ha sido bien recibida por los irlandeses, muy apegados al espíritu de lucha irlandés.