El Brexit aún presenta muchas incertidumbres, especialmente en lo que respecta al futuro a corto plazo de Irlanda del Norte. Sin embargo, Gran Bretaña ha expresado su deseo de no restablecer los controles en la frontera entre Irlanda e Irlanda del Norte una vez que salga de la Unión Europea.
Una decisión que tranquiliza y responde a las preocupaciones de los norirlandeses. Cabe recordar que una gran mayoría de norirlandeses votaron a favor de permanecer en la Unión Europea en el referéndum sobre el Brexit del 23 de junio. La salida de Gran Bretaña de la UE despertó en ellos numerosos temores, especialmente sobre un posible retorno de los controles fronterizos. Estos controles podrían amenazar la paz en la provincia y poner fin a las buenas relaciones comerciales con Irlanda tras el Brexit.
James Brokenshire, nuevo secretario de Estado para Irlanda del Norte, se ha esforzado por tranquilizar a la población local afirmando que Gran Bretaña no desea en absoluto restablecer los controles en la frontera entre Irlanda e Irlanda del Norte una vez fuera de la Unión Europea.
No queremos volver a la antigua frontera, no queremos que se establezca una frontera y creo que existe un compromiso real tanto del Reino Unido como del gobierno irlandés para mantener la zona actual de intercambio.
Un discurso tranquilizador, pero insuficiente: parece que esta decisión no depende completamente de Gran Bretaña e Irlanda del Norte. La cuestión podría debatirse a nivel europeo, desde Bruselas…