El primer ministro irlandés Leo Varadkar y el presidente francés Emmanuel Macron se reunieron el martes 2 de abril. Fue la ocasión para que ambos líderes hicieran frente común y denunciaran la situación delicada del Brexit, así como el peligro de un posible «No Deal».
Así, el dirigente irlandés fue claro al asegurar que Irlanda no quería verse perjudicada por la ausencia de un acuerdo.
En caso de No Deal, no queremos que Irlanda se convierta en la puerta trasera para acceder al mercado europeo, declaró el Sr. Varadkar. Estoy decidido a impedir la entrada de bienes que no cumplan con las normas europeas en Irlanda y en otros países de la UE. En el improbable caso de que tengamos un no acuerdo, que el Reino Unido firme acuerdos con Estados Unidos o China y que haya pollos con lejía o carne de vacuno con hormonas, o productos derivados del trabajo infantil en países asiáticos, lo último que querríamos es que esos productos entren en la República de Irlanda.
Una declaración clara que permite al primer ministro irlandés mostrar todo su apoyo al proyecto europeo.
Macron y Varadkar advirtieron al Reino Unido sobre las consecuencias que podría tener la ausencia de un acuerdo en el Brexit.
El rechazo en tres ocasiones del acuerdo de retirada por la Cámara de los Comunes, así como el rechazo de cualquier plan alternativo, nos sitúan en el camino de una salida sin acuerdo, declaró Emmanuel Macron.
Corresponde al Reino Unido presentar un plan alternativo creíble respaldado por una mayoría antes del 10 de abril para evitarlo. Si el Reino Unido no es capaz, casi tres años después del referéndum, de proponer una solución que reúna una mayoría, habrá elegido de facto salir sin acuerdo; no podemos evitar el fracaso por ellos.
Actualmente, los británicos están sumidos en un marasmo respecto al Brexit y su futuro. La primera ministra británica Theresa May está usando sus últimas fuerzas para solicitar a los líderes un nuevo aplazamiento del Brexit, pero su credibilidad parece cada vez más precaria ante sus detractores, incluso dentro de su propio partido.
Un No Deal podría provocar un verdadero impacto para la economía mundial. El precio de muchos productos podría dispararse y Irlanda del Norte podría ser la víctima más directa de un Brexit duro (establecimiento de una frontera física y aduanera, aislamiento del resto de intercambios con la República de Irlanda, etc.).
Una perspectiva que podría alarmar a los mercados y poner en peligro numerosos comercios y hogares en Irlanda del Norte…
Cabe destacar que el Reino Unido podría renunciar al Brexit, siempre que se convoque un nuevo referéndum…