Es oficial: los británicos han votado a favor del Brexit, con un 51,9% de votos favorables. Una decisión que hoy genera polémica y que cambiará considerablemente el rostro de la Europa que conocíamos.
Empezando por Irlanda del Norte, que aún parece destinada a un futuro incierto. ¿Cuál será el verdadero estatus de Irlanda del Norte, actualmente reconocida como provincia británica? ¿Se verá afectada su economía por el Brexit? ¿Se establecerán nuevos puntos de control fronterizos?
Por ahora, las especulaciones son muchas, y el gobierno norirlandés estaría trabajando intensamente en la cuestión, en estrecho contacto con el gobierno británico. Arlene Foster, Primera Ministra de Irlanda del Norte, intenta tranquilizar a la población local. Sin embargo, el Brexit podría reavivar las tensiones intercomunitarias, enfrentando a protestantes lealistas con católicos republicanos sobre el estatus geopolítico de Irlanda del Norte.
El riesgo sería que los católicos republicanos se sientan nuevamente «atrapados» dentro de las fronteras del Reino Unido. Un retroceso difícil que podría asestar un golpe fatal al Proceso de Paz instaurado desde 1998.
Sin olvidar el fuerte impacto económico que esto podría tener para Irlanda del Norte: el Brexit podría privar a la provincia de ingresos sustanciales y debilitar su economía. Una verdadera catástrofe que preocupa a los norirlandeses.
Una situación delicada, por tanto, que por ahora sigue siendo incierta. Mientras algunos llaman a la reunificación de Irlanda, otros prefieren seguir siendo una provincia británica, convencidos de los aspectos positivos del Brexit.
Los próximos días serán decisivos: Irlanda del Norte podría ver evolucionar su estatus geopolítico… Queda por saber de qué manera.