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¿Lo sabías? La Guinness es una cerveza irlandesa que forma parte del emblema de la Isla Esmeralda. Está presente en el día a día de los irlandeses en todas partes: en los pubs irlandeses, en los carteles publicitarios e incluso en la cocina local. Cada año, se sirven un millón de pintas en toda Irlanda, pero ¿sabes dónde se produce en la isla verde? Si eres aficionado a esta legendaria stout o simplemente tienes curiosidad, aquí tienes todo lo que necesitas saber sobre los lugares de producción de Guinness en Irlanda.

El Guinness Storehouse - Anton Ivanov
El corazón histórico y principal centro de producción de Guinness sigue siendo la cervecería St. James’s Gate, situada en Dublín, la capital irlandesa. Aquí fue donde todo comenzó en 1759, cuando Arthur Guinness firmó un contrato de arrendamiento por 9.000 años con un pago anual de 45 libras por este lugar.
Hoy en día, esta cervecería no solo es el mayor centro de producción de Guinness en Irlanda, sino también una atracción turística imprescindible, conocida como Guinness Storehouse.
El Guinness Storehouse, que forma parte del complejo, es una visita obligada para los amantes de la cerveza. Este museo interactivo te sumerge en la historia y el proceso de elaboración de la Guinness, con un punto culminante: el Gravity Bar, donde puedes disfrutar de una pinta con vistas panorámicas de Dublín.

La St James Gate en Dublín
La respuesta es sí, pero solo en períodos específicos. En el pasado, otras cervecerías irlandesas elaboraron Guinness bajo licencia, especialmente en épocas de alta demanda. Sin embargo, hoy en día, St. James’s Gate es la única cervecería que produce Guinness en Irlanda.
Algunas microcervecerías irlandesas ofrecen stouts artesanales inspiradas en el estilo Guinness, pero no están afiliadas a la marca.

La Guinness Foreign Extra Stout - © DenisMArt
Aunque Dublín es el corazón histórico de la producción, la Guinness también se elabora en varios países alrededor del mundo, especialmente en Nigeria, Ghana, Malasia y el Reino Unido. Estas cervecerías locales producen variantes específicas adaptadas a los gustos de los consumidores locales, como la Guinness Foreign Extra Stout, que tiene un contenido alcohólico más alto y un sabor más robusto que la versión clásica.
Dicho esto, para los puristas, nada supera una Guinness servida directamente en Dublín.

Una Guinness siendo servida - © bizoo_n
Muchos aficionados aseguran que la Guinness sabe diferente según el lugar donde se sirve. Varias razones explican esto: