¡El dinero es el nervio de la guerra! Sobre todo cuando estamos de vacaciones y queremos disfrutar sin enemistarnos con nuestro banco… Aquí tienes una pequeña guía con nuestros trucos y consejos para ayudarte a reducir la factura:
Nuestros consejos para unas vacaciones más económicas en Irlanda
1. Reserva tu billete de avión con mucha antelación… ¡o en el último minuto!
Lógico, dirás, pero no siempre se piensa en ello: la mayoría de los billetes de avión se pueden reservar con más de 6 meses de antelación (depende de la aerolínea). Cuanto antes reserves, menor será el precio final del billete.
Puedes encontrar tarifas desde 30€ el trayecto… ¡Un precio que debería animarte a dar el paso!
Si, por el contrario, eres de los que no les gusta planificar o anticipar, te recomendamos estar atento a las ofertas de última hora. A veces las aerolíneas bajan sus precios en los últimos días para llenar el avión. Eso sí, requiere estar pendiente de las tarifas y estar listo para partir en el último momento.
2. Encuentra alojamientos económicos
Te lo decimos claro: hay muchas opciones de alojamiento barato… pero requieren algunas pequeñas concesiones.
Para reducir gastos, te aconsejamos apostar por alojamientos alternativos al hotel, como el camping o el couchsurfing. Generalmente son opciones muy económicas, con un confort mínimo pero una convivencia máxima.
3. Visita museos gratuitos
En Irlanda tenemos suerte: la mayoría de los museos públicos son gratuitos todo el tiempo (o al menos los domingos). Una oportunidad perfecta para pasar un buen rato y descubrir la historia cultural del país sin gastar ni un euro.
¡No dudes en informarte antes de tu visita!
4. Usa una tarjeta telefónica local
En Irlanda puedes comprar tarjetas prepago para llamar sin arruinarte con un operador local. Esta ventaja suele estar subestimada: normalmente tendrás mejor cobertura y evitarás sorpresas desagradables con tu operador habitual.
Así podrás controlar al 100% tu presupuesto en llamadas.
5. Comida: aprovecha los menús «early bird» y come local
En Irlanda existe una opción económica para comer: el menú llamado «early bird», que ofrecen la mayoría de los restaurantes locales populares. Este menú solo está disponible de lunes a viernes, de 18h a 19h (aunque algunos establecimientos son cada vez más flexibles y lo extienden a toda la hora de la comida).
Este menú tiene la ventaja de ofrecer un descuento interesante en la cuenta. ¡Una ganga para presupuestos ajustados!
Además, te recomendamos comer productos locales: Irlanda es una isla y algunos productos importados son caros. Prefiere los buenos productos del terruño irlandés, que te permitirán una inmersión total en el país y ahorrar en productos más internacionales.
6. Transporte: ¡comparte coche y haz autostop!
Para los viajeros con facilidad para socializar, nada mejor que el coche compartido y el autostop para moverse. El precio es muy económico y permite ahorrar mucho.
El único inconveniente es que a veces dependerás del conductor… ¡pero es un pequeño precio a pagar por tantas ventajas!
Si prefieres el autobús, te aconsejamos contactar con la oficina de turismo de la ciudad donde estés. Normalmente venden «pases» con tarifas preferentes que te permitirán viajar a menor coste.
7. Recuerdos: evita las trampas para turistas
Los viajeros suelen ser vistos como blancos fáciles que sacan la tarjeta de crédito rápidamente. Tranquilo, en Irlanda hay pocos sitios así, pero el turismo atrae a comerciantes que venden productos de baja calidad, sin autenticidad y con precios a menudo excesivos.
¡No te dejes engañar!
Por eso te recomendamos comprar en tiendas de artesanos locales en lugar de en tiendas genéricas que solo ofrecen el folklore irlandés.
Puede que pagues un poco más con los artesanos, pero comprarás menos y de mejor calidad.
Al final, ¡saldrás ganando sin duda!