Forty Foot es un promontorio en Sandycove que ofrece un excelente punto de baño para los dublineses. Los habitantes locales suelen nadar allí durante todo el año, ¡sin importar el clima o la temperatura del agua! Un lugar genial para darse un chapuzón y disfrutar de las vistas de la Bahía de Dublín.

Forty Foot, durante el baño helado de Navidad - © Eugene Remizov
Forty Foot se encuentra justo en el extremo sur de la bahía de Dublín.
Se presenta como una especie de promontorio rocoso, donde se ha tallado una escalera para facilitar el acceso al mar.
El lugar ofrece una vista impresionante de los alrededores, y es muy agradable sentarse allí para un picnic o una pequeña siesta. Además, en verano, Forty Foot es muy concurrido por dublineses y turistas que vienen a disfrutar del agua (que está un poco más cálida que de costumbre, pero no se engañen: ¡el agua está fría sin importar el mes en que se bañen!).
Durante más de 250 años, los irlandeses han disfrutado de un «baño de salud», sumergiéndose en las frías aguas del mar de Irlanda… ¡en cualquier época del año!
Hay que decir que el lugar, muy rocoso, es práctico y perfecto para un baño.
Aunque no hay socorristas permanentemente, el sitio es relativamente seguro para nadar. Escaleras y plataformas facilitan el acceso al agua, y las rocas circundantes permiten acomodarse cómodamente para recuperarse entre amigos después de un buen baño. ¡Perfecto para un picnic y para sentirse como un verdadero dublinés!
Pero eso no es todo. Forty Foot es conocido en toda Irlanda por ser un punto de encuentro para los irlandeses el 25 de diciembre. La tradición irlandesa quiere que los irlandeses se den un chapuzón para celebrar las fiestas.
Aunque el agua está terriblemente fría, a los irlandeses les gusta sumergirse por diversión. Son muchos los que vienen en bañador, con gorro de Papá Noel, listos para lanzarse al agua.
La escena es divertida y pintoresca, y los extranjeros suelen estar tan sorprendidos como entretenidos con este espectáculo. Una cosa está clara: ¡los irlandeses son valientes y nada frioleros!
Esta tradición, además de ser divertida, representa para los irlandeses una forma de respetar la costumbre. En Irlanda, bañarse en Navidad es un acto cargado de significados culturales y sociales. Responde a una tradición antigua que comenzó como un ritual de purificación y renovación, simbolizando la limpieza de los pecados y la bienvenida al nuevo año con un espíritu fresco y purificado.
Además, esta actividad une a las comunidades locales. La gente se reúne, a menudo en familia o con amigos, creando un ambiente festivo y comunitario. Es una manera de conectar con los demás y compartir una experiencia única.
Finalmente, bañarse en las frías aguas del mar de Irlanda o del océano Atlántico ofrece beneficios para el cuerpo (tonificación de la piel, mejora de la circulación sanguínea, etc.).
¡Una experiencia para probar si no eres friolero!
La información esencial para preparar tu visita con los puntos de referencia, los accesos y las opciones de reserva adecuados.
53.289556, -6.113703
acceso libre
Comprueba los horarios y las condiciones de acceso antes de salir, sobre todo en temporada alta o durante los días festivos irlandeses.