Viajar con animales de compañía a Irlanda
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Viajar con animales de compañía a Irlanda

Un setter irlandais - © wip-studio

Viajar con un perro, un gato o un hurón a Irlanda es perfectamente posible, pero la salida no se puede improvisar. La isla está dividida entre dos jurisdicciones y los controles sanitarios son reales: la República de Irlanda pertenece a la Unión Europea, mientras que Irlanda del Norte forma parte del Reino Unido, aunque aplica normas específicas para los animales de compañía. Para viajar desde Francia, hay que prever como mínimo la identificación del animal, su vacunación contra la rabia y sus documentos oficiales. Los perros también deben recibir un tratamiento veterinario contra la equinococosis dentro de un plazo muy concreto.

Viajar a Irlanda con un animal de compañía

Trámites imprescindibles desde Francia

Para entrar en la República de Irlanda con un perro, un gato o un hurón en el marco de un viaje no comercial, el animal debe estar identificado mediante un microchip homologado. Un tatuaje claramente legible aún puede aceptarse si se realizó antes del 3 de julio de 2011 y cumple las condiciones europeas, pero el microchip es actualmente la norma.

El animal debe disponer de un pasaporte europeo expedido por un veterinario autorizado y estar vacunado contra la rabia. El microchip debe haberse implantado y leído antes de la vacunación antirrábica: una inyección administrada antes de la identificación podría no reconocerse a efectos del viaje.

Tras una primera vacunación contra la rabia, por lo general debe respetarse un plazo mínimo de 21 días antes de la salida. Algunas vacunas pueden establecer un periodo de inmunidad más largo, indicado en su prospecto y por el veterinario. Sin embargo, este plazo no vuelve a empezar tras una dosis de recuerdo administrada antes de que caduque la vacunación anterior. Si el recuerdo se administra tarde, la nueva inyección se considera una primovacunación.

Trámite Perro Gato Hurón
Microchip Obligatorio Obligatorio Obligatorio
Pasaporte europeo válido Obligatorio desde Francia Obligatorio desde Francia Obligatorio desde Francia
Vacunación antirrábica válida Obligatoria Obligatoria Obligatoria
Tratamiento contra la equinococosis Obligatorio No No

El tratamiento obligatorio contra la equinococosis para perros

Todo perro que llegue a Irlanda desde Francia debe recibir un tratamiento contra la tenia Echinococcus multilocularis. El producto, administrado por un veterinario, debe contener prazicuantel o una sustancia cuya eficacia equivalente esté reconocida.

El tratamiento debe administrarse como muy pronto 120 horas y como muy tarde 24 horas antes de la hora prevista de llegada a Irlanda, es decir, entre uno y cinco días antes de entrar en el territorio. El veterinario debe anotar en el pasaporte el nombre del producto, la fecha y la hora de administración, y estampar después su sello y firma. Un simple comprobante de compra o un tratamiento administrado por el propietario no es suficiente.

Este plazo es estricto. Debe calcularse a partir de la hora prevista de llegada del ferry o del avión, y no de la hora de salida del domicilio. Un error de unas pocas horas puede hacer que el tratamiento no sea conforme. La obligación no afecta a los perros que viajen directamente a Irlanda desde Finlandia, Malta, Noruega o Irlanda del Norte.

¿Se puede viajar con un cachorro o un gatito?

Irlanda no acepta perros, gatos o hurones jóvenes que todavía no estén protegidos contra la rabia. El animal debe tener al menos 12 semanas en el momento de su primera vacunación y, después, esperar a que finalice el periodo de inmunidad previsto. En la situación habitual, por tanto, no podrá viajar antes de aproximadamente las 15 semanas de edad, o incluso más tarde según la vacuna utilizada.

Para un animal muy joven, es imprescindible que el veterinario confirme la fecha exacta del viaje. Además, comprar o adoptar un animal en el extranjero para llevarlo de vuelta a Francia puede estar sujeto a normas distintas de las aplicables a una simple estancia turística.

¿Cuántos animales se pueden llevar?

El régimen europeo de viajes no comerciales permite normalmente desplazarse con un máximo de cinco perros, gatos o hurones. Por encima de esta cifra, pueden aplicarse las normas correspondientes a los movimientos comerciales.

Existe una excepción para los animales de más de seis meses que participen en una competición, una exposición o un evento deportivo, siempre que puedan presentarse los justificantes correspondientes. Un animal confiado a otra persona también puede viajar con una autorización por escrito, pero el desplazamiento del propietario debe producirse en los cinco días anteriores o posteriores al del animal.

Entrar en la República de Irlanda

Viajar en ferry con un perro o un gato

El ferry suele ser la solución más práctica desde Francia. Sin embargo, las compañías no aplican todas las mismas condiciones. Según el barco, el animal puede viajar en un camarote habilitado, una perrera, una zona reservada o, en ocasiones, en el vehículo. El número de plazas que admiten animales es limitado y la reserva debe realizarse al mismo tiempo que la de los pasajeros.

Hay que comprobar la normativa del trayecto concreto, y no solo la política general de la compañía: las instalaciones pueden variar de un barco a otro. Algunas compañías exigen bozal en los espacios comunes, un transportín homologado o un certificado que acredite que el animal está en condiciones de viajar.

Lleve una correa, agua, un cuenco, bolsas, una toalla y los tratamientos habituales del animal en un equipaje accesible. Antes de utilizar un sedante, debe consultarse con un veterinario, ya que la sedación puede entrañar riesgos durante el transporte.

Viajar en avión con un animal

El transporte aéreo es más restrictivo. Muchas compañías que operan vuelos a Irlanda no aceptan animales de compañía convencionales ni en cabina ni en bodega en sus vuelos de pasajeros. Los perros de asistencia reconocidos pueden beneficiarse de condiciones diferentes, siempre que se solicite previamente.

Antes de comprar un billete no reembolsable, hay que obtener una confirmación por escrito de la compañía sobre la especie, el peso, el transportín, el itinerario y el aeropuerto de llegada. Cuando un animal llega en avión, pueden ser necesarios trámites de prenotificación o el paso por un punto de entrada autorizado, según su país de procedencia y su documento sanitario.

Los controles a la llegada

El pasaporte, el microchip, la vacunación antirrábica y, en el caso de los perros, el tratamiento contra la equinococosis pueden ser controlados por el transportista o las autoridades. La información anotada en los documentos debe coincidir exactamente con el número de microchip detectado.

Un animal que no cumpla los requisitos puede ser rechazado, devuelto a su país de salida o puesto en aislamiento a cargo de su propietario. Por ello, conviene fotografiar las páginas relevantes del pasaporte, conservando obligatoriamente el original durante el trayecto.

Viajar con un animal a Irlanda del Norte

Normas distintas que conviene conocer

Para un viaje directo desde Francia a Irlanda del Norte, los requisitos esenciales siguen siendo similares a los aplicados en la República de Irlanda: microchip, vacunación antirrábica válida, pasaporte europeo y tratamiento contra la equinococosis para los perros entre 24 y 120 horas antes de la llegada.

El sistema simplificado denominado Northern Ireland Pet Travel Scheme se dirige principalmente a los animales que residen en Gran Bretaña y viajan entre Gran Bretaña e Irlanda del Norte. No sustituye los trámites europeos para un viajero que llega desde Francia o continúa su recorrido hacia la República de Irlanda.

Los desplazamientos directos entre Irlanda del Norte y la República de Irlanda no requieren un nuevo tratamiento contra la equinococosis. No obstante, el animal debe conservar sus documentos válidos durante toda la estancia. En caso de llegada aérea a Irlanda del Norte, puede ser obligatoria una prenotificación ante la DAERA; los viajeros deben comprobar el procedimiento correspondiente a su aeropuerto y su itinerario.

Atención a los itinerarios que pasan por Gran Bretaña

Un trayecto por carretera o mar que pase por Inglaterra, Escocia o Gales añade una frontera regulatoria. Los requisitos pueden variar según se entre después en Irlanda del Norte, se continúe hacia la República de Irlanda o se regrese a Francia.

No debe darse por hecho que un documento aceptado para un trayecto entre Gran Bretaña e Irlanda del Norte sea suficiente para continuar hacia la Unión Europea. Si su itinerario atraviesa Gran Bretaña, compruebe cada tramo con las autoridades británicas, irlandesas y el transportista.

Organizar una estancia en Irlanda con un perro

Reservar un alojamiento realmente adaptado

La indicación «se admiten animales» puede abarcar realidades muy distintas. Algunos establecimientos limitan el número de perros, su peso o las habitaciones a las que pueden acceder. Otros aplican un suplemento, prohíben dejar al animal solo o no permiten su acceso a las zonas de restauración.

Antes de reservar, solicite una confirmación por escrito que especifique las condiciones, el posible coste y las zonas accesibles. Un alojamiento rural con jardín no está automáticamente protegido: puede no haber vallas y puede haber ganado cerca.

Senderismo, playas y espacios naturales

Irlanda ofrece magníficos paseos, pero el acceso de los perros varía según el lugar. En parques, reservas naturales, fincas históricas y algunas playas, pueden estar prohibidos o tener que permanecer atados con correa. Las restricciones estacionales protegen, en particular, a las aves nidificantes y al ganado.

En el campo, mantenga siempre a su perro bajo control cerca de ovejas, bovinos y caballos. Incluso un animal habitualmente obediente puede asustar a un rebaño. Los propietarios de terrenos pueden prohibir el paso de perros por algunos senderos que atraviesan sus tierras.

Después de una excursión, revise las patas, el pelaje y la posible presencia de garrapatas. Una toalla, unas pinzas para garrapatas y una cantimplora resultan especialmente útiles durante un viaje por carretera. Los tratamientos antiparasitarios adecuados deben consultarse con un veterinario antes de partir.

Transportes, pubs y restaurantes

Las normas sobre animales varían según los trenes, autobuses, taxis y compañías locales. Un animal pequeño en un transportín puede ser aceptado donde no lo sería un perro grande. Los perros de asistencia tienen derechos específicos, pero en ocasiones debe notificarse su presencia al hacer la reserva.

Muchos pubs tienen terraza o admiten perros en una parte del establecimiento, aunque no es una práctica universal. Pida siempre permiso antes de entrar. Que haya un cuenco delante de un pub no significa necesariamente que se admitan animales en el interior.

Salud, seguro y regreso a Francia

Lleve los datos de contacto de su veterinario habitual, las recetas y una cantidad suficiente de medicamentos. Un seguro que cubra la atención veterinaria en el extranjero, la responsabilidad civil y una posible repatriación puede evitar gastos importantes. La tarjeta sanitaria europea no cubre a los animales.

Para regresar directamente de Irlanda a Francia con un animal residente en la Unión Europea, el pasaporte, la identificación y la vacunación contra la rabia deben seguir siendo válidos. Francia no exige normalmente un tratamiento contra la equinococosis a la entrada. No obstante, las normas del transportista continúan aplicándose, y un regreso que pase por Gran Bretaña requiere una comprobación adicional.

Comprobar las normas antes de partir

Las fuentes oficiales que conviene consultar

Los trámites pueden cambiar y dependen del país de residencia, el país de salida, la especie, el itinerario y el carácter comercial o no comercial del desplazamiento. Para la República de Irlanda, consulte el portal oficial Pet Travel Ireland. Las normas europeas se detallan en Your Europe. Para Irlanda del Norte, consulte la información de la DAERA.

La mejor precaución consiste en presentar el itinerario completo a su veterinario varias semanas antes de la salida. Después, haga que revisen el microchip, las fechas de la vacuna, las anotaciones del pasaporte y la hora del tratamiento contra la equinococosis. Esta última comprobación lleva unos minutos y puede evitar que le denieguen el embarque, algo especialmente poco divertido.