+
Irlanda, con su clima templado y sus paisajes verdes, no es el primer destino que viene a la mente para sufrir quemaduras solares. Sin embargo, bajo sus cielos a menudo nublados, el sol puede sorprender y causar daños en tu piel si no tomas ciertas precauciones.
Contrario a lo que se piensa, Irlanda es un lugar propicio para las quemaduras solares. Muchos turistas regresan con un recuerdo visible en el rostro o los hombros: piel roja, irritada, ampollas… ¡Es común dejarse sorprender!
Porque en Irlanda, los rayos UV, responsables de las quemaduras solares, atraviesan las nubes y pueden provocar alteraciones en la epidermis… ¡incluso en días nublados!
Además, en la isla esmeralda, la primavera y el verano ofrecen días soleados, especialmente entre mayo y septiembre. El índice UV puede alcanzar niveles moderados a altos, sobre todo en la costa, donde la reflexión del agua intensifica la exposición.
Es en esos momentos cuando uno puede lamentar haber olvidado el protector solar.
Algunas zonas de Irlanda son más propensas a una exposición prolongada al sol:
Elige un protector solar con un factor de protección (SPF) de al menos 30, o 50 para pieles sensibles. Aplícalo cada dos horas y después de cada baño.
No olvides hacerlo si tienes los brazos, hombros o piernas descubiertos… Ya sea de excursión, en la ciudad o en una terraza disfrutando de un fish and chips, los riesgos son los mismos.
Después de la ducha nocturna, no dudes en aplicar una loción corporal. Esto ayudará a rehidratar tu piel, darle elasticidad y evitar las molestias de una quemadura solar.
Así te acostarás con la piel hidratada, lista para afrontar las actividades del día siguiente.
Puedes comprar estos productos en Irlanda para no cargar con ellos durante el viaje en avión o ferry. Los encontrarás en supermercados, farmacias o en línea. (Marcas disponibles en Irlanda como Ziaja son interesantes y cumplen perfectamente su función).
Más allá de las cremas, es importante vestirse adecuadamente. Opta por camisas ligeras o camisetas de manga larga, una gorra de ala ancha y gafas de sol con protección UV.
Puedes disfrutar del sol de vez en cuando quitándote una capa, pero recuerda cubrirte rápidamente para evitar quemaduras.
Nunca subestimes el efecto del sol, incluso con cielo gris. Los rayos UV atraviesan las nubes y pueden causar quemaduras.
Es precisamente en estos días cuando muchas personas se sorprenden con quemaduras severas, desde irritación hasta ampollas dolorosas… (¡Ay!).
Prefiere actividades al aire libre antes de las 11 h y después de las 16 h para limitar la exposición a los rayos UV más intensos. Este consejo es especialmente válido en verano, durante días calurosos.
Incluso en Irlanda, el sol no debe tomarse a la ligera. Adopta buenos hábitos para proteger tu piel y disfruta plenamente de los espléndidos paisajes de la isla esmeralda.