Si sueñas con llegar a Irlanda sin estrés, con tu coche, tu furgoneta o incluso tu perro, el ferry nocturno puede parecer una opción ideal. Viaje discreto, tiempo optimizado, experiencia cómoda: cruzar el mar de Irlanda mientras duermes es práctico y atractivo. Pero, ¿es realmente posible? ¿Desde qué puertos? ¿Con qué compañías? ¿Y qué esperar una vez a bordo?
Aquí tienes todo lo que necesitas saber para embarcar de noche hacia la isla esmeralda, ya sea que salgas desde Francia, Reino Unido o España.
Antes de entrar en detalles, un pequeño recordatorio útil: Irlanda es una isla. Para llegar en coche, el ferry es una alternativa lógica al avión, especialmente si llevas equipaje, viajas en familia o en furgoneta.
Tomar el ferry nocturno permite varias ventajas:
Para los viajeros bien organizados, suele ser la fórmula ganadora.
La respuesta es clara: sí, se puede tomar el ferry nocturno para llegar a Irlanda. Varias compañías marítimas ofrecen este tipo de travesía desde Francia, Reino Unido e incluso España.
Lo esencial es elegir bien tu puerto de salida, la compañía y reservar con antelación — especialmente en temporada alta.
Esta ruta es especialmente popular entre viajeros en autocaravana o coche particular. El puerto de Cherbourg está bien comunicado y los horarios permiten una travesía nocturna fluida, con opción de noche completa en cabina.
Esta línea es muy apreciada para descubrir Kerry, Connemara o la Wild Atlantic Way sin pasar por Dublín.
Esta ruta es poco conocida pero muy útil, especialmente para viajeros del norte de Inglaterra. El servicio es más funcional que turístico, pero las cabinas están disponibles para pasar la noche.
Esta conexión es ideal si vienes de un largo viaje por el sur de Europa o quieres evitar las fronteras post-Brexit. A bordo, todo está pensado para el confort en trayectos largos.
Las reservas se hacen directamente en las páginas web de las compañías. Deberás elegir:
Los precios varían según la temporada, duración de la travesía y servicios seleccionados. En general, los ferries nocturnos incluyen un suplemento por cabina, pero suele ser más barato que una noche de hotel + travesía diurna.
Una vez a bordo, puedes acceder a tu cabina privada equipada con camas, baño, enchufes y a veces ventana. Los restaurantes están abiertos hasta primeras horas de la noche y suele ofrecerse desayuno antes de llegar.
Para los más ahorradores, algunas compañías ofrecen salones con sillones reclinables, pero son mucho menos cómodos para dormir.
El ruido del motor está bien aislado en las cabinas y la travesía suele ser tranquila. En caso de mar agitado, pueden ser útiles pastillas contra el mareo.
Es una solución especialmente valorada por familias, vanlifers, senderistas y viajeros de larga duración.