En Irlanda, las vías navegables son auténticos refugios de paz y tranquilidad. ¿Qué puede ser más relajante que remontar suavemente las aguas del Shannon, del Liffey o del Lagan a bordo de una casa flotante o un cruiser cómodo? No es necesario ser rico para disfrutar de unas vacaciones así: ¡Irlanda ofrece opciones originales para todos los presupuestos!
Los expertos en cruceros fluviales te lo dirán: viajar en barco no significa renunciar al confort. Los barcos que suelen estar disponibles están equipados con todo lo necesario: cocina integrada, baño, calefacción, dormitorio… ¡No te faltará de nada!
Sin embargo, viajar en barco implica adaptarse a algunas condiciones. Por ejemplo, deberás:
Superados estos «pequeños» inconvenientes, podrás disfrutar plenamente de la belleza excepcional de las vías navegables irlandesas. Entre ellas, te recomendamos especialmente el Shannon, el Lough Erne, el Lough Key, el Lough Ree y el Lough Derg.
No hay nada como avanzar al ritmo de la corriente, admirar el paisaje y hacer un picnic en la orilla mientras pescas.