Si deseas alquilar un coche en Irlanda, debes tener en cuenta varios aspectos para evitar costes adicionales o sorpresas desagradables. Además de tener que presentar una tarjeta de crédito (y no de débito), es fundamental prestar atención a la franquicia (o depósito). Se trata de una cantidad bloqueada en tu tarjeta de crédito que podría usarse para cubrir posibles daños detectados tras el uso del vehículo. También puede cobrarse en caso de robo. Su importe, generalmente elevado, te será devuelto íntegramente si entregas el coche en las mismas condiciones en que lo recibiste.
La franquicia (o depósito) es una cláusula obligatoria e imprescindible para alquilar un coche en Irlanda (a menos que contrates un seguro sin franquicia). Funciona como una especie de seguro para las agencias de alquiler en caso de que el vehículo sufra algún daño.
En cuanto al precio, este depósito varía según el tamaño y el valor del vehículo alquilado. Normalmente comienza alrededor de 1400 € y puede superar los 3000 € dependiendo del modelo elegido.
Por ello, asegúrate de tener esta cantidad disponible en tu cuenta el día del alquiler… y de contar con la autorización de tu banco para realizar un pago sin superar el límite diario. (Te recomendamos llevar al menos dos tarjetas para evitar restricciones en tus gastos durante el día).
El importe será retenido y luego devuelto si el coche no presenta daños.
Atención: el plazo para la devolución depende de tu banco y puede tardar hasta 15 días hábiles, ¡así que ten paciencia!