El gobierno irlandés acaba de anunciarlo: los irish pubs, cerrados desde marzo, deberían poder reabrir todos para finales de septiembre. Una excelente noticia destinada a salvar unos 1000 establecimientos, actualmente amenazados por la quiebra. Un alivio bienvenido en las restricciones anti-Covid-19, pero que planteará nuevos desafíos, mientras Irlanda observa un repunte de casos de coronavirus en su territorio.
El gobierno irlandés flexibiliza sus restricciones
Muy criticado, el Primer Ministro revisa su postura
Es una cuestión delicada: ¿debe el gobierno mantener la presión sobre la situación sanitaria prolongando el cierre de los irish pubs más vulnerables? ¿O debe ignorar la curva ascendente de casos de coronavirus para reactivar mejor la economía de los pubs?
Hasta ahora, el gobierno había jugado a ganar tiempo, autorizando solo a los irish pubs que sirven comida a recibir público. Sin embargo, el trato desigual hacia los irish pubs que solo ofrecen bebidas había sido muy criticado por la población irlandesa.
A esto se sumó la quiebra de algunos irish pubs históricos del país (como el de Dalkey): una situación inaceptable para los irlandeses, que reprocharon al gobierno brindar una ayuda ridícula a los propietarios de pubs en dificultades.
Explíqueme por qué un irish pub que ofrece comida y bebida tendría más derecho a abrir que un irish pub normal, declaró un propietario de irish pub. Esto es un disparate. Todos los establecimientos que respeten las directrices de salud pública deberían tener derecho a operar.
Bajo presión, parece que el gobierno finalmente cedió. Es en un contexto de crisis (donde los casos de coronavirus aumentan alarmantemente) que el Estado parece dispuesto a revisar su postura. Así, el gabinete debería reunirse más tarde en el día para fijar una fecha de reapertura «oficial».
Según los primeros rumores, esta reapertura debería ser efectiva para finales de septiembre. Pero atención, probablemente habrá reglas a respetar. De hecho, un borrador de estas normas se filtró la semana pasada. Prevería, entre otras cosas:
- hacer obligatorio el servicio en mesa (prohibido pedir en la barra),
- pedir al público que permanezca sentado (incluso en las zonas de fumadores),
- limitar las mesas a un máximo de 6 personas, provenientes de no más de 3 hogares diferentes,
- favorecer la distancia social de 1 metro entre personas,
- cerrar los establecimientos a las 23:30 horas de forma estricta.
El tiempo de permanencia en el pub no estará limitado y los empleados de cada establecimiento deberán llevar equipos de protección individual (mascarillas, viseras, etc.) y lavarse las manos regularmente con gel hidroalcohólico.
Probablemente se realizarán controles por parte de las autoridades competentes para asegurar el cumplimiento de las normas de salud pública.
Solo queda conocer la fecha oficial: esta debería permitir a los propietarios de irish pubs prepararse mejor para su próxima reapertura. ¡Crucemos los dedos por ellos!