Irlanda, actualmente en pleno confinamiento, acaba de oficializar su intención de prolongar el cierre hasta el 5 de marzo de 2021. Una decisión que extiende el confinamiento por 6 semanas y que mantiene las restricciones de nivel 5 ya vigentes. Esto significa que todo el país está paralizado: las escuelas permanecen cerradas, los pubs y restaurantes, así como otras empresas y tiendas consideradas no esenciales, han tenido que bajar la persiana esperando tiempos mejores.
El gobierno irlandés se muestra confiado
Un enfoque estricto del confinamiento… con la esperanza de acabar para finales de primavera
La extensión del confinamiento por 6 semanas fue recibida sin sorpresa por los irlandeses. Los excesos durante las fiestas de Navidad y Nochevieja provocaron una verdadera explosión de casos de Covid-19 en la isla, situando a Irlanda como el país con la peor tasa de contagio de Europa y del mundo a comienzos de enero.
Desde entonces, el gobierno irlandés decidió replantear su estrategia, optando por un confinamiento estricto. Para el Primer Ministro irlandés, el objetivo es claro: controlar la epidemia rápidamente para poder esperar un retorno a la normalidad este verano. Por eso se acordó actuar con firmeza: los irlandeses están invitados a quedarse en casa desde el 24 de diciembre… Solo pueden salir para desplazamientos esenciales, dentro de un perímetro de 5 km alrededor de su hogar.
Los niños, por su parte, están sin escuela. Las obras de construcción están paralizadas. Y los pubs y restaurantes irlandeses, ya en situación precaria, deben esperar hasta una próxima reapertura.
En cuanto a los viajes, Irlanda aplica una política estricta: todo irlandés que llegue al país debe presentar una prueba PCR negativa realizada en menos de 3 días. Quienes no hayan sido testeados deberán cumplir cuarentena obligatoria en hoteles especialmente habilitados para ello. Finalmente, el gobierno planea imponer multas a cualquier irlandés que intente viajar al extranjero para pasar vacaciones al sol.
Restricciones muy severas que buscan volver a la normalidad lo antes posible.
Para información, el número de casos estaría disminuyendo notablemente, habiendo bajado a la mitad en 10 días. Cifras positivas que permiten situar los nuevos contagios en 500 diarios. Aunque estos indicadores son alentadores, el gobierno ha llamado a los irlandeses a no relajarse y a mantenerse solidarios.
El mensaje es claro: para el gobierno, si todos hacen un esfuerzo, la situación podrá resolverse pronto y permitir un regreso a la normalidad este verano. El confinamiento, junto con una política de vacunación, podría incluso permitir la reanudación de los viajes… Un sueño dulce que parece alcanzable según el gobierno irlandés…
Crucemos los dedos.