Tomada prestada de Gran Bretaña, la salsa Worcestershire es un condimento extremadamente popular en Irlanda. Sirve para realzar una gran variedad de platos con sabores agridulces. Los irlandeses la adoran y la usan en todo momento: anima un jugo de tomate, unas papas fritas, una carne, un steak tartar, o incluso el welsh (una comida tradicional galesa que a veces se encuentra en Irlanda).
La salsa Worcestershire es típicamente británica. Fue inventada a principios del siglo XIX en el pueblo de Worcester, Inglaterra (de donde proviene su nombre evocador). Es un condimento fermentado a base de pescado (anchoas), chalotas, cebollas, ajo, especias y pulpa de tamarindo.
En cuanto al sabor, se espera una mezcla agridulce, ligeramente picante y con un toque avinagrado. Un condimento que realza los platos, dándoles un carácter más marcado en el paladar.
Los irlandeses la usan de manera similar a los ingleses, para aderezar ensaladas, chili, carnes, pescados, espaguetis a la boloñesa, y también en cócteles famosos como el Bloody Mary.
En cuanto a marcas, varias compañías la producen, como Heinz, Lea & Perrins o French.