No te dejes engañar por su apariencia ni por su nombre confuso: los Irish Potato Candy no son en absoluto un plato a base de patata. Más bien, se trata de un dulce hecho con crema de coco, ¡una delicia, especialmente cuando se rebozan en canela!
Ciertamente, a los irlandeses les encanta este pastelito, y la palabra «irish» incluso aparece en su nombre. Sin embargo, esta golosina no tiene su origen en Irlanda, sino en Estados Unidos, concretamente en Filadelfia. Se cree que fue creada por inmigrantes irlandeses para servirse especialmente durante el Día de San Patricio.
Su nombre proviene de su parecido con las patatas.
Su éxito no ha disminuido, y desde entonces los Irish Potato Candy se sirven no solo en Estados Unidos, sino también en toda Irlanda.
Se pueden encontrar fácilmente en la mayoría de las pastelerías locales y en supermercados… Pero seamos sinceros: ¡es en los hogares irlandeses, cuando se hacen caseras, donde están realmente deliciosas!