The Commitments
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The Commitments

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The Commitments

The Commitments es una película irlandesa dirigida por Alan Parker en 1991. Cuenta la historia de un grupo de irlandeses sin recursos que deciden formar juntos una banda de música soul para animar las noches en los clubes de Dublín… ¡Pero el desafío no está exento de obstáculos!

Resumen de la Película

Música Soul para salir de los barrios pobres de Dublín

En 1980, en los barrios obreros de Dublín, mientras la ciudad sufre el desempleo, Jimmy Rabite lucha por dar a conocer su grupo de música soul, formado por un guitarrista y un bajista: Outspan Foster y Derek Scully. Hasta entonces, ellos tocaban principalmente en bodas, interpretando temas de soul que no siempre eran del gusto de los dublineses.

Pronto, Jimmy se cansa de las dificultades y decide reclutar nuevos miembros para la banda, organizando una audición en su casa. Mucha gente se presenta, mostrando su talento (o la falta de él), tocando todo tipo de estilos, desde música tradicional, punk, rock hasta pop…

Se interpretan todo tipo de piezas, desde los mejores temas hasta las peores atrocidades, en cualquier habitación, desde la cocina hasta el baño o el garaje…

Poco a poco, Jimmy Rabite va formando su grupo, entrenándolos y negociando conciertos en los clubes locales… Pero queda la eterna pregunta: ¿su música soul logrará conquistar al público?

Nuestra Opinión

Una película llena de música que muestra una Irlanda multicultural

La película de Alan Parker puede parecer ligera en ocasiones… Sin embargo, es entretenida y ofrece una mirada crítica a una Irlanda de los años 80 agotada por el desempleo y la pobreza. Ambientada en un barrio obrero de Dublín, Parker logra pintar un retrato mordaz de la isla irlandesa, tanto multicultural como atrapada en sus tradiciones.

¿Quién hubiera pensado que una banda de soul podría causar tanto revuelo cuando la tendencia general parecía inclinarse hacia la música tradicional? Al formar un grupo improvisado, el personaje de Jimmy Rabite parece insuflar esperanza en sus miembros.

Aunque viven en barrios pobres (asimilados a guetos), rápidamente se percibe la analogía con los barrios pobres de Brooklyn en Nueva York y su refugio en la música. Estos irlandeses incluso se identifican en ocasiones con los afroamericanos, despreciados por el resto de Europa, que estaba menos afectada por la pobreza que Irlanda. La prueba está en esta cita del film:

«¡No lo entendéis, chicos! Los irlandeses son los negros de Europa. En Dublín somos los negros de Irlanda y los del norte son los negros de Dublín.»

La música parece liberarlos de esta amarga situación, donde el desempleo y el desprecio coexisten dolorosamente en los barrios más difíciles. Un hermoso intento de Alan Parker que demuestra con maestría el increíble poder de la música sobre las personas…