En Irlanda, la noche de Halloween es la ocasión perfecta para que los niños practiquen la famosa tradición «Trick or Treat» («Dulce o truco»). Esta costumbre, típicamente irlandesa, ha perdurado hasta nuestros días y se ha extendido incluso a América.
El dicho «Dulce o truco» tiene sus raíces en la historia irlandesa. Las familias más pobres tenían la tradición de tocar una vez al año en las puertas de las casas más acomodadas para pedir comida, leña para calentarse o dinero.
Las familias más adineradas podían elegir entre dar o negarse. Sin embargo, algunas negativas provocaron reacciones intensas entre las familias necesitadas. Algunas llegaron a robar o a gastar bromas pesadas a los «tacaños» que les negaban la limosna.
De ahí se perpetuó la tradición «Trick or Treat». Esta vez, ya no se trata de familias en dificultades, sino de niños que quieren divertirse en Halloween y salir a pedir dulces a sus vecinos. Por lo tanto, no hay conflicto social en esta costumbre: hoy en día es simplemente un juego para los niños.
Cuando llaman a la puerta, muchos están disfrazados y recitan la famosa frase: «Trick or Treat». Los vecinos pueden elegir darles dulces o negarse… ¡con el riesgo de que les jueguen una broma!