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El sistema escolar irlandés es diferente en muchos aspectos respecto a la escuela en Francia. Intervención de la iglesia, uso obligatorio del uniforme, ausencia de educación infantil… Esto es lo que debes saber sobre la escuela en Irlanda…
En Irlanda no existe la educación infantil: la escuela es obligatoria a partir de los 6 años, por lo que no hay clases para niños de 3 a 5 años. Esto obliga a los padres a recurrir a niñeras, guarderías o a reorganizar su tiempo de trabajo para cuidar a sus hijos.
A los 6 años comienza la primaria, que finaliza a los 12. Los niños deben completar los 6 niveles requeridos para acceder a la secundaria.
De los 12 a los 17-18 años, los irlandeses cursan la «secundaria», una especie de combinación entre la escuela secundaria y el bachillerato, donde los alumnos deben aprobar primero el «Junior Certificate» (equivalente al Brevet francés) y luego el «Leaving Certificate» (equivalente al BAC).
Cabe destacar que en Irlanda no existe la repetición de curso: aunque los alumnos suspendan, avanzan al siguiente nivel. Esta política genera bastante debate en el país.
Al finalizar la secundaria, los estudiantes que lo deseen pueden iniciar estudios universitarios. La elección de la carrera depende de la puntuación obtenida en el Leaving Certificate, y las plazas son limitadas.
Los estudios pueden durar 3, 5 o 7 años, siguiendo el modelo europeo LMD (Licenciatura, Máster, Doctorado). Cualquier título obtenido es reconocido a nivel europeo.
En Irlanda, la mayoría de las escuelas siguen siendo gestionadas por la Iglesia, aunque financiadas por el Estado. Por eso la religión sigue muy presente en la educación irlandesa. Así, en la mayoría de los centros se imparte catequesis y el uso del uniforme es obligatorio.
Para los niños, el uniforme consiste en pantalón (o pantalón corto), polo y jersey con el escudo del colegio. Para las niñas, se lleva falda, polo y jersey también obligatorios.