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En Irlanda, quizás escuches hablar de «Bog«, un término típicamente irlandés que puede parecer misterioso. Para despejar la duda sobre esta palabra curiosa (este suspense nos mata), debes saber que simplemente es una expresión que designa una turbera (zonas húmedas que albergan un ecosistema extremadamente rico). Estos «bogs» son absolutamente hermosos y forman parte de los recursos naturales que Irlanda suele aprovechar.

Una turbera en Irlanda - © James
En Irlanda, las turberas son ecosistemas muy importantes que garantizan el equilibrio natural del entorno. Son zonas naturales caracterizadas por grandes extensiones de materia orgánica en descomposición. Allí se encuentran concentraciones significativas de vegetación que, al descomponerse, se convierten en turba, una materia negra similar a tierra solidificada.
Esta materia es utilizada por los irlandeses como combustible para calentar sus chimeneas, como «ingrediente» en la destilación del whiskey irlandés, entre otros usos.
En resumen: un bog es un recurso ambiental propio de Irlanda y posee increíbles ventajas. Sin embargo, a veces sufre una explotación excesiva preocupante, hasta el punto de que algunas turberas irlandesas han sido declaradas «sitios protegidos». Muchos científicos han dado la voz de alarma: para ellos, un bog es un verdadero tesoro natural. En estos lugares ocurren fenómenos científicos increíbles aún poco conocidos por el ser humano, y su explotación intensiva perjudicaría al planeta y a la biodiversidad local.
Esto ha provocado un cambio de conciencia. Los irlandeses están cada vez más comprometidos con una transición energética sostenible. Las turberas están siendo abandonadas en favor de energías renovables.
Si te apetece, debes saber que la mayoría de las turberas irlandesas son visitables. Podrás explorar estas grandes extensiones naturales, descubrir las técnicas tradicionales de extracción y secado de la turba. ¡Una visita apasionante te espera!
Otro dato importante: se han encontrado numerosos cuerpos humanos momificados en estos famosos bogs (algunos datan de la prehistoria). La alta acidez del suelo tiende a «secar» los cuerpos y a curtir la piel, lo que permite obtener momias casi intactas. Un fenómeno fascinante que llevó al Museo Nacional de Irlanda a exponer algunos de estos cuerpos.
Entre los bogs imprescindibles para visitar destacan: