La Batalla de Dublín en 1922 es uno de los eventos más importantes de la Guerra Civil Irlandesa, un periodo turbulento que precipitó la independencia de Irlanda. Esta batalla no solo marcó un punto de inflexión en el conflicto, sino que también definió las divisiones políticas e ideológicas que marcarían a la República de Irlanda durante décadas.

Michael Collins - Dominio público
Tras años de lucha por la independencia, Irlanda firma el «Tratado de Londres». Este acuerdo permite la creación del Estado Libre de Irlanda… a costa de Irlanda del Norte, que, mayoritariamente unionista, permanece bajo el estatus de dominio del Reino Unido.
Este texto divide profundamente a los irlandeses: algunos están satisfechos (representados por Michael Collins), mientras que otros llaman a tomar las armas para luchar y recuperar Irlanda del Norte (liderados por Éamon de Valera).
Seguirá una terrible guerra civil, enfrentando a los pro-tratado contra los anti-tratado. Es aquí donde se desarrolla la Batalla de Dublín: un combate fratricida, síntoma de una Irlanda desgarrada.

Los Four Courts bombardeados durante la Batalla de Dublín - Dominio Público
La batalla comienza el 28 de junio de 1922, cuando las fuerzas pro-tratado dirigidas por Michael Collins lanzan un asalto contra los Four Courts de Dublín, que estaban en manos de los anti-tratado.
Como director de operaciones militares, Collins tiene la difícil tarea de bombardear los Four Courts. Decidido a restablecer la paz en Irlanda, condena firmemente las ideologías de los anti-tratado.
Utiliza entonces artillería pesada, incluyendo un obús prestado por los británicos, y multiplica los ataques.
Los anti-tratado, por su parte, se muestran persistentes. Atrincherados en la Oficina de Correos, derriban a cualquiera que intente infiltrarse en sus defensas. Todos luchan en nombre de Éamon de Valera, aunque este último no estuvo presente durante la batalla.
Tras una semana de combates intensos, las fuerzas de Michael Collins salen victoriosas. Logran retomar el edificio, marcando la derrota de los anti-tratado.
El coste humano fue elevado en ambos bandos.
La victoria de las fuerzas pro-tratado en Dublín dio un impulso crucial a su bando y condujo a la derrota de las fuerzas anti-tratado en los meses siguientes.
Sin embargo, esta batalla precipitó el asesinato de Michael Collins unos meses después.
Aunque la situación política en Irlanda se pacificó considerablemente después, la división causada por la guerra tuvo un impacto duradero en la política irlandesa y en la sociedad en general. Incluso hoy en día, la cuestión de Irlanda del Norte sigue siendo el centro de numerosos debates…