No siempre es fácil resistir la tentación de salir un rato para despejar la mente durante este periodo de confinamiento. Pero los informes recientes de la policía irlandesa reflejan un verdadero compromiso cívico en toda Irlanda. En resumen: aunque la situación es difícil para la mayoría de los hogares, los irlandeses cumplen voluntariamente las medidas establecidas por el gobierno y se muestran responsables.
Irlanda ha comprendido bien los retos del confinamiento
Las normas se respetan mayoritariamente
Mientras que en algunos países la población se siente «tentada» a incumplir las reglas de confinamiento, Irlanda se posiciona como uno de los países más ejemplares de Europa.
De hecho, la mayoría de los irlandeses respetan las normas dictadas por el Estado irlandés y limitan sus salidas a lo estrictamente necesario: compras de alimentos, citas médicas, actividad deportiva a menos de 2 km de casa… La población irlandesa demuestra civismo y solidaridad, decidida a ganar esta batalla contra el COVID-19.
El fin de semana de Pascua fue una excelente prueba para las autoridades irlandesas: solo se registró una minoría de desplazamientos indebidos. Aunque existen algunas infracciones, son anecdóticas si se considera a toda la población irlandesa, que parece haber interiorizado la importancia de esta situación.
Esto es una gran noticia para Irlanda: el pueblo irlandés se muestra unido y comprometido frente a la amenaza que representa el coronavirus. ¡Pero eso no es todo! Muchos irlandeses han sumado a este respeto por el confinamiento gestos solidarios que han sido ampliamente difundidos en los medios: donaciones espontáneas al personal sanitario del país, creación de servicios voluntarios para personas mayores y aisladas, muestras de solidaridad para ayudar al prójimo, etc.
En definitiva, los irlandeses no pierden ninguna oportunidad para cultivar una vez más su sentido agudo de la generosidad y la resiliencia. Han entendido que respetando las normas y mostrando la mayor humanidad posible, el país podrá iniciar cuanto antes su desconfinamiento.
Y aunque el camino aún sea largo… una cosa es segura: ¡los irlandeses están en buen camino!