Estupor en Irlanda. El gobierno irlandés acaba de pronunciarse y su decisión es tajante: la situación relacionada con el coronavirus le obliga a posponer la fase 4, que contemplaba la reapertura total de los irish pubs del país. Esta situación les fuerza a retrasar la reapertura hasta el 10 de agosto. Una elección que ha caído como un jarro de agua fría entre los propietarios de estos establecimientos.
El gobierno apuesta por la prudencia
Un repunte de casos de COVID-19 en la isla irlandesa retrasa la fase 4
Se esperaba que Irlanda entrara en la fase 4 a partir del lunes 20 de julio. Una fecha muy esperada, que prometía a los irish pubs sin servicio de restauración reabrir sus puertas al público.
Pero finalmente habrá que esperar: el país ha observado un aumento de casos de coronavirus en su territorio. Una situación preocupante para el gobierno, que prefiere una vez más ganar tiempo y evitar reabrir los pubs demasiado pronto.
Esta decisión ha provocado un gran revuelo dentro del país. Porque para muchos establecimientos, cerrados desde marzo, una reapertura fijada para el 10 de agosto es impensable.
La Federación VFI, que representa a los irish pubs, calificó la decisión del gobierno como «impactante«. Para ellos, esta elección tendrá enormes repercusiones en los irish pubs familiares del país.
Muchos establecimientos corren el riesgo de la quiebra. Verdaderas tragedias que, según ellos, podrían limitarse si cada irish pub cumpliera con las normas de seguridad sanitaria.
No obstante, el Taoiseach (Primer Ministro) Micheál Martin declaró que será inflexible en materia de seguridad sanitaria:
El número R, que todos conocemos, ahora es superior a 1 en Irlanda. Y la situación internacional, con cerca de un millón y medio de casos reportados la semana pasada, representa una preocupación creciente.
Para el político, está fuera de cuestión asumir riesgos irresponsables. Los gerentes de los irish pubs deberán esperar… y cruzar los dedos.