Después de semanas interminables de confinamiento estricto debido al Covid-19, parece que Irlanda está ahora en el camino correcto. Las cifras son alentadoras: se observa una clara disminución de las muertes y de las hospitalizaciones por coronavirus. Una tendencia que demuestra la eficacia del confinamiento vigente… y que ya permitiría al gobierno irlandés contemplar un regreso a la normalidad para finales del verano… siempre que los irlandeses mantengan la prudencia y que la campaña de vacunación continúe su curso…
Irlanda vuelve a ser el alumno ejemplar de la UE
Las cifras se normalizan y los expertos esperan reducir a 200 casos diarios para marzo
Es la primera vez en 2021: Irlanda no registró ninguna muerte relacionada con el coronavirus en un periodo de 24 horas. Una señal alentadora que, junto a una reducción significativa de la presión hospitalaria, anticipa un mejor control de la crisis sanitaria en la Isla Esmeralda.
Cabe destacar que Irlanda fue sorprendida: inicialmente considerada un buen ejemplo durante 2020, la situación se descontroló tras las fiestas de Navidad. La explosión de casos, junto con las variantes británicas, sumió al país en una situación dramática: ¡registró la tasa de contagio más alta del mundo!
Desde entonces, Irlanda ha sabido reaccionar instaurando un confinamiento estricto. Cierre de escuelas, teletrabajo obligatorio y prohibición de desplazamientos no esenciales. Decisiones difíciles, pero que parecen estar dando resultados.
El Primer Ministro irlandés, Michael Martin, se mostró satisfecho con estos resultados y recomienda mantener la prudencia. Para él, no hay que relajarse y hay que continuar la lucha, acelerando al mismo tiempo la política de vacunación.
Según Michael Martin, la llegada de una nueva vacuna prometedora de la marca «Johnson & Johnson» podría cambiar el panorama para el país. Si obtiene la aprobación de la Agencia Europea del Medicamento en marzo próximo, sería una herramienta adicional para combatir el Covid-19.
De hecho, esta nueva vacuna presenta numerosas ventajas logísticas: con una sola dosis sería suficiente para inmunizarse, y sus condiciones de conservación son más sencillas (puede almacenarse en un frigorífico común). Estas ventajas permitirían acelerar radicalmente la campaña de vacunación y, según el gobierno, vislumbrar un posible regreso a la normalidad para finales del verano de 2021.