El Ministro irlandés Leo Varadkar ha anunciado que el gobierno apunta a levantar completamente las restricciones contra el Covid-19 para finales de 2022. Esta declaración coincide con una disminución significativa de los casos positivos relacionados con la variante Ómicron en comparación con la semana pasada. Este anuncio abre la puerta al optimismo: para Leo Varadkar (médico además de ministro), no hay duda de que Irlanda podría dejar atrás esta etapa en los próximos meses.
Leo Varadkar se muestra confiado sobre el futuro
¿Podría la variante Ómicron marcar el fin de la pandemia?
¿Estamos llegando al final del túnel? Eso es lo que sugiere el Ministro y médico Leo Varadkar. Este declaró el domingo que el gobierno irlandés debería aspirar a eliminar por completo las restricciones de Covid-19 para finales de año.
Continuó expresando su deseo de que Irlanda se abra «lo antes posible», aunque aclaró que cualquier reapertura no será imprudente. Añadió que el gobierno estará preparado para responder ante cualquier posible aumento de nuevos casos de Covid-19.
También mencionó que espera que algunas restricciones puedan relajarse para el 1 de febrero.
«Creo que estamos llegando a un punto en el que debemos pasar página», afirmó Varadkar en el programa The Week in Politics de RTÉ.
Este anuncio parece infundir una verdadera esperanza para los irlandeses.
Para muchos epidemiólogos, la variante Ómicron podría permitir que el mundo salga de la fase pandémica. El virus, debido a su menor letalidad (recordemos que esta variante provoca pocos fallecimientos), se volvería endémico y reaparecería periódicamente, similar a una gripe estacional…
Una perspectiva muy atractiva que podría anunciar un regreso rápido a la vida normal.
Para los irlandeses, esta proyección sería una excelente noticia, y la idea de volver a la normalidad permitiría recuperar la paz y la serenidad, reactivar la economía y revitalizar sectores debilitados como la hostelería, la restauración y el turismo. ¡Mejor aún, permitiría celebrar el Día de San Patricio en un ambiente amigable y festivo!
Por ahora, Irlanda sigue registrando numerosos casos positivos (alrededor de 10,000 diarios), pero parece estar controlando la situación. La presión hospitalaria está disminuyendo y los fallecimientos son pocos, debido a la baja letalidad de la variante Ómicron, que es la predominante en Irlanda.
Algunos epidemiólogos aún llaman a la prudencia: la salida de la crisis dependerá del mantenimiento de las medidas de protección, la vacunación y de que no surjan nuevas variantes preocupantes.
¡Crucemos los dedos!