El marcador fue contundente: Irlanda hizo una entrada arrolladora en la competición con un 27 a 4. El partido se disputó este domingo por la mañana en el estadio de Yokohama, Japón, bajo una lluvia constante.
Muy cómodos, los irlandeses presionaron a los escoceses desde el inicio, imponiendo un juego dominado con maestría frente a un equipo rival visiblemente superado. Un juego implacable, con una defensa impecable, que permitió a Irlanda enviar un mensaje claro a sus detractores: no están aquí para perder el tiempo y tienen la firme intención de llegar a los cuartos de final en esta Copa del Mundo de Rugby 2019.
Más que una demostración, Irlanda anotó cuatro brillantes ensayos. Como guinda del pastel, el equipo verde consiguió además un bonus ofensivo, lo que le permite igualar en puntos con Japón al frente del grupo A.
En resumen, un juego espectacular que no dejó ninguna oportunidad a Escocia. Aunque se esperaba (las predicciones favorecían ampliamente a Irlanda), nada hacía prever que el XV del Trébol tuviera una entrada tan sólida en este Mundial. Una introducción prometedora que anuncia partidos emocionantes, especialmente contra Japón el próximo 30 de septiembre.