Religión y espiritualidad en Irlanda
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Religión y espiritualidad en Irlanda

La croix de Muiredach - Felipe Garcia - cc

Religión y espiritualidad en Irlanda : lo imprescindible


Religión y espiritualidad en Irlanda

En Irlanda, no se bromea con la religión. Esta ha marcado profundamente al país desde el siglo V hasta nuestros días. Por ello, te resultará difícil encontrar a un irlandés no creyente, ya que en Irlanda, más del 95% de la población irlandesa y norirlandesa es católica frente a solo un 4% de protestantes… Un pequeño repaso sobre lo que hay que saber de la religión en Irlanda…

Historia e influencia en la vida cotidiana irlandesa

Cristianización de Irlanda

Todo comienza en el siglo V, cuando Irlanda es evangelizada por un tal San Patricio. El período de cristianización de Irlanda dura menos de un siglo, y desde el siglo VI, toda Irlanda está oficialmente convertida a la religión.

Desde entonces, Irlanda ve construirse innumerables monasterios, iglesias y abadías, que durante la Edad Media se convertirán en epicentros de un resplandor cultural y religioso sin precedentes. Los monjes realizan escritos de gran calidad (como el Libro de Kells), aprenden latín y llevan una vida sencilla, conforme a los textos religiosos.

El auge del protestantismo en el siglo XVI

Sin embargo, es tras las repetidas injerencias de Inglaterra que en el siglo XVI surge en Irlanda una nueva religión, en clara oposición a la religión católica: el protestantismo.

En esa época, Enrique VIII, rey de Inglaterra e Irlanda, decide romper con la iglesia católica romana para establecer el protestantismo como religión estatal. Decide imponerlo en Inglaterra, así como en Escocia e Irlanda, entonces mayoritariamente católica. Los irlandeses se niegan a convertirse, aumentando las tensiones entre ambos países…

Estas tensiones se prolongarán durante muchos siglos, durante los cuales los colonos británicos implementaron una política de discriminación anticatólica, privando a los irlandeses católicos de sus derechos civiles y sociales… A esto se suman numerosos conflictos políticos especialmente tensos, así como enfrentamientos violentos entre ambos bandos.

Pero el fenómeno aún se observa hoy en día, localizándose más precisamente en Irlanda del Norte, territorio bajo injerencia británica, donde muchas tensiones siguen vigentes.

En ciudades como Belfast o Derry, algunos barrios católicos y protestantes aún se enfrentan hoy, en nombre de la religión, pero también por otras cuestiones como la problemática situación de Irlanda del Norte, actualmente separada de la República de Irlanda.

La religión católica, en el corazón de la vida cotidiana irlandesa

En Irlanda, la religión está omnipresente en la vida de los irlandeses. Estos asisten regularmente a la iglesia y comparten valores a veces considerados conservadores, especialmente en cuestiones familiares.

En cuanto a la práctica religiosa en general, los irlandeses suelen asistir a misa los domingos cada semana en iglesias o parroquias locales. A menudo están muy cercanos a su sacerdote y aprovechan para bautizar a sus hijos, hacer que comulguen, etc. Los irlandeses incluso celebran el Día de San Patricio cada 17 de marzo, día festivo nacional, para conmemorar la evangelización de Irlanda en el siglo V.

Pero Irlanda está experimentando actualmente un verdadero renacimiento. Numerosos escándalos han empañado la imagen de la iglesia irlandesa, debilitando la fe de la población (debido a numerosos abusos sexuales y de pedofilia perpetrados por sacerdotes irlandeses durante años, mantenidos deliberadamente en silencio por la Iglesia de Irlanda).

Esto ha permitido al país lograr grandes avances en cuestiones sociales mucho más progresistas.

Comenzando por la cuestión del aborto o el matrimonio homosexual (dos temas polémicos, legalizados recientemente. Cabe recordar que la homosexualidad fue considerada delito hasta los años 1980).

Irlanda atraviesa actualmente una verdadera «crisis de fe», pero logra reinventarse manteniéndose apegada a sus valores religiosos y morales. Un equilibrio frágil, que sin embargo impulsa al país hacia la modernidad.