El Baileys Irish Cream Original es un licor irlandés que se asemeja a una crema de whiskey. Está elaborado a partir de una mezcla que combina whiskey irlandés, azúcar y crema fresca, lo que le confiere un sabor especialmente suave. Su sabor, muy agradable al paladar, lo convierte en un licor ideal para aperitivos y una excelente alternativa para quienes no son aficionados al whiskey irlandés… Una bebida muy popular en Irlanda… ¡que ha sabido exportarse con éxito a nivel internacional!

Baileys Irish Cream - Christine Sponchia
Todo comenzó en 1970 en Irlanda con IDV (International Distillers and Vintners), un grupo especializado en vinos y otros licores en la Isla Esmeralda.
Con el deseo de crear nuevos licores capaces de atraer a otros segmentos más allá de la población irlandesa, el grupo quiso ampliar su gama y ofrecer un licor de un tipo nuevo, capaz de representar un auténtico saber hacer irlandés.
Para ello, la empresa reunió a un equipo creativo compuesto por David Dand, considerado el «padre de Baileys», David Gluckman (quien participó en la creación de la mantequilla Kerrygold) y Tom Jago, un experto en licores.
Juntos crearon una bebida fuera de lo común…
Desde el principio, la intención estaba clara. El futuro licor debía ser un producto puro de innovación irlandesa. Una bebida de un nuevo tipo, capaz de dar un nuevo impulso a la producción de licores en Irlanda.
Para ello, todo un equipo se reunió y realizó numerosas pruebas.
La idea era crear una crema de whiskey que combinara suavidad y potencia gustativa.
Pero uno de los grandes desafíos era lograr una emulsión estable entre la crema y el alcohol sin usar conservantes, para que la mezcla no se separara. La solución se encontró en una tecnología única que garantizaba la cohesión de ambos líquidos. El proceso utilizaba crema y whiskey combinados con cacao y vainilla para crear el sabor característico de Baileys.
Tras muchas pruebas, la base de Baileys tomó forma… ¡en una batidora doméstica de la marca Kenwood!
El equipo mezcló whiskey, crema, vainilla y azúcar… Una mezcla prometedora, pero que aún carecía de fuerza.
Fue entonces cuando David Gluckman y su colega Hugh Seymour tuvieron la idea de añadir al conjunto un poco de chocolate en polvo Cadbury… ¡Una verdadera revelación que aportó inmediatamente la profundidad que le faltaba a la bebida!
Después de 45 minutos de pruebas con las cantidades de ingredientes, nació el Baileys.

Baileys Irish Cream
Con esta creación, el grupo abrió la filial «R.A. Bailey & Co.» en Dublín, encargada de producir este nuevo licor.
Para ello, seleccionaron ingredientes de alta calidad. La crema proviene exclusivamente de leche de vacas irlandesas, todas criadas en la costa este de Irlanda. El whiskey es puramente irlandés, mientras que el azúcar, la vainilla y el chocolate se seleccionan con rigor.
Las primeras botellas de Baileys Irish Cream llegaron a los estantes en 1974. Fue el primero de su tipo en el mercado. Fue una apuesta audaz, ya que en ese momento no existía ninguna bebida similar en el mundo de los licores.
La acogida fue entusiasta y no tardó en convertirse en un favorito, no solo en Irlanda sino también a nivel internacional.
Muy pronto, el licor se distribuyó en Estados Unidos, Europa y Asia. El éxito fue total y Baileys logró posicionarse entre los licores irlandeses más vendidos en el mundo, después de Guinness y su gama de whiskeys irlandeses.
Tanto es así que grandes grupos comenzaron a interesarse en su adquisición, entre ellos Diageo, que finalmente realizó la OPA sobre Baileys.
Actualmente, el Baileys Irish Cream Original sigue gozando de gran éxito en todo el mundo, con varios millones de litros distribuidos anualmente entre Estados Unidos, Europa y Asia.

Baileys irish coffee - https://www.acouplecooks.com
En cuanto al sabor, Baileys presenta aromas bastante suaves. Se pueden percibir notas de café, con un retrogusto de sabores caramelizados de avellanas y almendras, realzados por ligeros toques de whiskey irlandés, muy aromático. Todo ello suavizado al extremo por una crema ligera que hace la degustación más agradable.
Como toque final, esta bebida puede disfrutarse sola, con hielo, mezclada en cócteles o incluso utilizada en la cocina, por ejemplo en postres. Esta versatilidad, junto con su suavidad y perfil de sabor único, ha ayudado a Baileys a convertirse en una marca reconocida mundialmente y en un embajador del espíritu hospitalario irlandés.
Generalmente, se asocia este licor a un consumo femenino: las mujeres, que suelen preferir bebidas suaves y dulces, parecen disfrutar especialmente del Baileys en aperitivos…
Pero no nos equivoquemos: aunque Baileys es suave al paladar, no es sinónimo de ligereza en cuanto a alcohol. ¡Alcanza un 17% de graduación!
Esto se debe a su alta proporción de whiskey, pero también al azúcar, que sitúa a Baileys entre las cremas alcohólicas más fuertes del mercado.