San Brendan de Clonfert (también llamado Bréanainn de Clonfert en irlandés) es un santo irlandés (484-578), cuya leyenda ha terminado por superar la Historia. Figura legendaria, es especialmente conocido por haber fundado la Abadía de Clonfert, un monasterio del siglo VI que sigue en funcionamiento hoy en día…
San Brendan de Clonfert nació en el reino de Munster en 484, y su infancia estuvo marcada desde temprano por el cristianismo.
Se trasladó al monasterio de Llancarfan en el Reino de Gwent (Gales) para aprender latín, griego, matemáticas, medicina y astronomía, además de iniciarse en los textos cristianos. A partir del año 515, San Brendan viajó mucho, emprendiendo una búsqueda de 7 años para encontrar el Jardín del Edén (según una tradición celta dictada por el Immram, un antiguo relato mitológico).
No dudó en navegar, aventurándose en el océano Atlántico en un curragh, acompañado de otros monjes. Al final de su búsqueda, Brendan regresó a Irlanda y contó su periplo afirmando haber encontrado una isla que podía compararse con el Paraíso… Pronto la noticia se difundió y la leyenda se consolidó: Brendan fue apodado «El Navegante», y numerosos peregrinos se reunían en Aldfert, el pueblo donde supuestamente comenzó el viaje del monje. Pero San Brendan de Clonfert no se detuvo ahí y volvió al mar en busca de nuevos territorios por descubrir… Según el relato medieval «Navigatio Sancti Brendani abbatis», el monje realizó dos viajes importantes, uno hacia las Islas Canarias y otro hacia las Antillas. Luego viajó durante más de 25 años entre las islas británicas y Bretaña.
Hoy en día, muchos especialistas dudan de estos viajes, considerando la mayoría de los relatos sobre sus peripecias como inexactos e incoherentes. En 561, Brendan regresó a Irlanda y decidió fundar el monasterio de Clonfert en la región de Galway. Murió entre 574 y 578 y fue canonizado por el Papa Zacarías en 1243, estableciendo su festividad el 16 de mayo.