+
En Irlanda, el bacon ocupa un lugar muy especial en los platos de los irlandeses. Consumido principalmente en el desayuno o en platos tradicionales, se trata de una carne de cerdo curada que encanta a la población local. Aquí te ofrecemos un vistazo a cómo los irlandeses disfrutan de este alimento, conocido como «rasher» en inglés.
Es cierto que el bacon no es el alimento más saludable del mundo, pero en Irlanda tiene un lugar central en el corazón de sus habitantes. Especialmente porque forma parte de los ingredientes esenciales del Full Irish Breakfast, el desayuno tradicional del país.
Fácil de preparar, generalmente se presenta en forma de lonchas de tocino, que pueden contener tanto grasa como carne. Al freírlo en la sartén, ofrece una experiencia culinaria sencilla pero sensacional: una mezcla perfecta de carne ahumada, ligeramente caramelizada y crujiente. ¡Un auténtico manjar!
Durante la cocción, la grasa del tocino se funde, aromatiza la carne y la vuelve ligeramente crujiente.
Los irlandeses lo acompañan con huevos, salchichas irlandesas, Black Pudding y una taza de té o café. Los rashers combinan a la perfección con cada uno de los otros elementos del desayuno. Estallan en boca junto con un huevo frito y suavizan el sabor intenso del black pudding.
En resumen, como habrás entendido, a veces con un plato sencillo se alcanzan las estrellas.
Si prefieres un plato tradicional irlandés, te recomendamos el imprescindible Bacon and Cabbage, una especialidad deliciosa que combina tocino, col y patatas. El resultado es sorprendente y encantará sin duda a los amantes de la gastronomía.
Cocinado como si fuera paleta, los sabores son sutiles y perfectamente realzados por la intensidad del bacon.
Una opción para disfrutar y variar los sabores. ¡No dudes en pedirlo en los Irish Pubs!