Año Bisiesto
Cultura

Año Bisiesto

Películas irlandesas
Leap Year

Una película de una planicie lamentable, que retrata una Irlanda llena de clichés, con un guion insípido y sin sabor.

Leap Year es una comedia romántica estadounidense dirigida por Anand Tucker, que transcurre en Irlanda… Su historia, previsible y sencilla, narra un romance entre una estadounidense y un irlandés de carácter rudo, ambientado en un viaje por Irlanda… Una película bastante decepcionante, con un éxito moderado…

Resumen de Año Bisiesto

Una estadounidense viaja a Irlanda para pedirle matrimonio a su novio

Anna (interpretada por Amy Adams) vive en Boston con su novio Jeremy, un destacado cardiólogo. Ambos llevan una vida tranquila y sin sobresaltos, casi demasiado perfecta… Pero a Anna le falta algo: que Jeremy le proponga matrimonio… algo que tarda en llegar.

Cansada, Anna decide viajar a última hora a Irlanda para encontrarse con Jeremy, quien está en Dublín por una conferencia… Su plan es pedirle matrimonio el 29 de febrero, siguiendo una tradición irlandesa llamada «Leap Year», que permite excepcionalmente a las mujeres proponer matrimonio en ese día especial.

Sin embargo, el mal tiempo la obliga a aterrizar en Dingle, a varios cientos de kilómetros de Dublín. Allí conoce a Declan, un irlandés local, rudo y de fuerte carácter, que se compromete a llevarla a Dublín por cualquier medio posible… Pero Anna parece detestar a este joven irlandés, y el viaje promete estar lleno de sorpresas…

Nuestra Opinión

Una película ligera que abusa de los estereotipos irlandeses

¿Qué hay más agradable que situar una historia de amor en un país salvaje como Irlanda? ¡El escenario es sublime y encantador! Desafortunadamente, Anand Tucker no logró evitar los clichés y presenta una película decepcionante, con un aire de déjà vu… Hay que decir que el filme intenta reciclar todos los conceptos ya vistos en otras comedias románticas exitosas… ¡Y el resultado es doloroso!

Es difícil encontrar virtudes en esta película plana y sin sabor, cuyo guion lineal y predecible sumerge al espectador en un aburrimiento latente… Peor aún, el filme abusa de estereotipos muy molestos…

Así, la película se resume en la escapada de una estadounidense burguesa y reprimida, que descubre la vida rural en una Irlanda poco atractiva. En resumen: «¡la estadounidense va al país de los paletos!»

Y los estereotipos son muy fuertes. Todo está para retratar una Irlanda caricaturesca y atrasada: los irlandeses son rudos, poco amables, viven en pueblos perdidos apenas equipados con electricidad, se alimentan con las gallinas del jardín y están atrapados en supersticiones y tradiciones rígidas. Añade a eso el rebaño de vacas que bloquea las carreteras irlandesas, y alcanzamos el colmo del cliché.

Incluso la historia de amor entre Anna y Declan es lamentablemente plana: sin sorpresas ni giros, se adivina el final en los primeros cinco minutos… Al final, la bella Anna deja a su prometido estadounidense para pedirle matrimonio a Declan, desde los magníficos acantilados de Moher, el único punto fuerte del desenlace… Un cliché que podría haber funcionado mejor si la actuación hubiera estado a la altura, a pesar de un entorno natural encantador que eleva algo el interés del filme…

En resumen: una película indigesta que quiso jugar en las grandes ligas… sin éxito. Para ver por curiosidad, pero advertimos: esta comedia fallida no hace justicia a Irlanda.